Mis pasos emitían un sonido poco audible, casi silencioso.
La calle estaba desierta y la noche parecía eterna; había sido la peor víspera de año nuevo que había tenido en esos 21 años. Cuando se trataba de diciembre todo iba de mal en peor.
Todavía se notaban los fuegos artificiales en el cielo, pero las nubes trataban de ocultarlos, podía imaginar a toda la gente festejando el comienzo de un nuevo año.
Pero para mí era sólo un nuevo año de sufrimiento y más dolor, nada nuevo.
Levanté mi vista del suelo y observé hacia la otra esquina ¿podía ser cierto?
- ¡Hola, Mathew!
- Hola, Faith - cruzó la calle y me saludó con un abrazo.
- ¿Qué estas haciendo? - pregunté intrigada.
- Mejor dicho ¿qué estas haciendo? - me preguntó él. - Cambiando de tema, feliz año nuevo.
- No tengo a nadie con quien estar, Mathew... creo que esta vida ya no tiene sentido.
Recordé que hace un par de semanas mis padres me habían dejado absolutamente sola cuando ocurrió ese accidente, cuando ellos habían fallecido.
Mi hermana, con quien siempre fuí tan unida, había entrado en una gran depresión y fue a vivir a Australia, nunca me llamó después de eso. Literalmente no tenía a nadie.
Mis mejores amigos se habían ido de gira a Europa y probablemente ya no volvería a verlos.
- Creo que algunas cosas deberían cambiar. - dijo suspirando y mirándome atentamente.
- ¿Como qué?
Me guiñó el ojo como forma de respuesta y eso me indicó la respuesta.
—
Luego de brindar con mi familia, subí las escaleras con cansancio y me recosté en mi cama.
En pocos segundos, Stephan estaba a mi lado.
- Ross, tengo que decirte algo.
- ¿Qué cosa, Stephan? - dije besando su cuello.
- No se si decírtelo ahora o después del casamiento, cariño.
- Sólo dilo...
No era feliz junto a Stephan. Era estresante estar junto a ella todo el tiempo; me sentía ahogado, sentía que nuestro amor era falso y darle cariño era una obligación.
- Quiero un hijo, cariño.
Respiré profundamente luego de escuchar esas palabras; no era la primera vez que sucedía. Realmente Stephan estaba decidida con su opinión, pero yo no estaba de acuerdo, no con ella.
- Ya te lo dije, Stephan... no podemos por causa de la banda, me sacaría bastante tiempo.
- Estoy harta de esa banda, Ross. Todo el tiempo te vas de la casa y vuelves tarde.
- Si realmente me amas deberías aceptarlo.
- Lo acepto, hace meses que lo acepto, pero siento que no me aceptas a mi misma, cariño.
Quizás ella tenía razón. No la aceptaba por el simple hecho de que no me dejaba hacer lo que amaba, de que no permitía aceptar mis opiniones.
Era cierto de que a veces no aceptaba las suyas, pero porque era completamente estúpido.
No podía crear una nueva vida junto a ella porque no la amaba, ni nunca iba a hacerlo.
- De acuerdo, terminemos con esto. Cuando termine lo del casamiento, luego de unos años podremos reconsiderarlo, pero deberías respetar mi opinión ahora. - tragué saliva.
Stephan dejó escapar un par de lágrimas y se fue de la habitación.
Solía hacerme sufrir que una chica llore a causa mía, pero en ese momento no sentí nada...
—
Holooooooooooooooooooo ¡no dejo de escribirla! estuve más de 2 semanas estudiando y omfg, aprobé todo.
Sé que esto es bastante corto pero tengo que volver a adaptarme para escribir y seguirla adecuadamente. Decidí hacer bastantes cambios, seguramente lo notaron.
Espero que todas esten bien porque yo SI, ah.
PD: Las adoro, gracias por bancarme <3.
lunes, 23 de diciembre de 2013
lunes, 2 de diciembre de 2013
Capítulo 29: Hey.
-No vamos a irnos. - dijo Ratliff susurrando apenas desperté... en la casa de los chicos ¿qué?
Llegué a mi casa y me recosté en mi cama llorando.
Era débil.
Era inevitable serlo cuando se trataba de él...
Ross.
- ¿Qué? - apenas pude abrir los ojos.
- No podemos dejarte en tu estado, Faith.
Cerré los ojos y recordé lentamente lo que había sucedido el día anterior. ¿Qué había pasado? había hecho sufrir a Ross.
- Quiero que vayan, chicos. No quiero que mi vida influya en la banda... nos vamos a volver a ver.
- Vamos a posponerla. - interrumpió Riker que miraba desde la puerta.
- Claro, seguro la haremos en unos meses, mientras tanto podrás estar con nosotros en casa de nuevo.
Ryland asintió sonriendo.
- Pero Rydel... - contesté - no quería que hagan eso por mí.
- Lo hicimos porque te queremos, Faith. - dijo Rocky abrazándome.
- Gracias, tengo amigos que realmente me valoran. -le devolví el abrazo.
Los adoraba.
¿Porque ellos siempre eran las seis personas, incluyendo a Ryland, que siempre estaban para mí? hacían cosas que ninguno había hecho. Me hacían reir todo el tiempo e incluso llorar de emoción.
De repente... ¿no faltaba alguien en la habitación?
- ¿Dónde esta Ross? - pregunté.
- Esta... ocupado ahora. - dijo Riker.
- ¿En qué?
- Esta escribiendo una canción, seguramente vuelva en mucho tiempo.
- De acuerdo, gracias. - fingí quedarme tranquila y luego dormirme.
Los había convencido.
No me creía el hecho de que Ross esté escribiendo una canción solo, siempre estaba al lado de Riker o Rocky, o quien sea. Pocas veces lo hacía solo.
Cuando me aseguré de que los chicos estaban lejos de "mi" habitación, aunque parecía ser la de Ross, bajé las escaleras en busca de Ross pero no estaba sólo él.
- Gracias por la visita, Stephan. Estoy mucho mejor.
¿Ella otra vez?
- Es un placer, cariño, voy a visitarte más seguido ahora que sé que cancelaron el tour.
- No lo cancelamos, los pospusimos para dentro de unos pocos meses.
- ¿Por qué?
- Estamos cansados y tenemos varias cosas que hacer.
¿Qué?
Ross había inventado otra excusa...
¿Acaso Stephan sabía de mi existencia?
- Eso no es agradable, Ross. Espero que estemos en contacto. - le guiñó el ojo.
- Igualmente. - Ross la saludó y fue demasiado cerca de su boca.
Al ver esa última escena salí corriendo.
- ¿Qué pasó, Faith? - preguntó Rydel extrañada.
- No pasó nada...
- Pasó algo.
Ignoré su comentario y subí las escaleras nuevamente.
Cerré la puerta de la habitación con llave impidiendo que alguien pasara, especialmente él.
No sabía exactamente qué eramos con Ross pero la escena fue demasiado como para llamar mi atención.
Me recosté en la cama, agarré mis auriculares y comencé a escuchar música.
A los pocos segundos ya me había dormido...
- ¡FAITH! - me despertó una voz.
No quería levantarme.
- Faith, abre la puerta.
Era Ross.
- ¿Para qué? - pregunté.
Giré la vista y ahí estaba otra vez... el frasco.
- Abre la puerta, Faith.
Una voz me decía "¡no lo hagas!" y otra decía lo contrario.
Acerqué mi mano hacia el pequeño frasco de plástico pero no tuve tiempo ya que había logrado abrir la puerta.
- Faith... ¿qué te paso? - corrió hacia mí.
- Nada. - dejé caer mi cabeza en la cama de nuevo.
- Por favor, Faith... no me hagas esto.
- Estas enamorado de Stephan ¿o no?
Ross me miró extrañado y luego comenzó a reir.
- No, Faith... no es de ella.
Giré la cabeza para otro lado pero él la corrió de nuevo en frente a la de él.
- Quise hacer lo mejor para que pienses lo contrario, ya no sé que hacer. - dijo frustrado.
- Perdón, yo lo pensé mal. Es que... -
- ¿Qué pasa? - preguntó.
- Odio mi vida, me odio... odio ser como soy - solté una lágrima al decir eso.
- Pero yo te amo. - dijo mientras pasaba su mano sobre mi mejilla.
- Gracias.
—
Salí de la casa sonriendo hasta que me crucé con una persona...
- ¡Hola! - dijo sarcástica.
- Hola...
- Creo que nos conocimos una vez, o al menos yo te vi. Me llamo Stephan ¿eres la amiga de Ross, o no?
- Me llamo Faith y no soy su amiga, eso creo.
- ¿Su prima? -preguntó sonriendo como una tonta.
- No... soy su novia.
Al escuchar esas palabras rió un par de segundos.
- ¿Su novia? él no tiene novia... salvo yo.
- ¡Stephan! - gritó Ross con rabia desde el interior de la casa.
- ¡Hola, cariño! - le respondió Stephan.
- El es mío, Faith... - susurró con odio en mi oído.
- Gracias.
—
Salí de la casa sonriendo hasta que me crucé con una persona...
- ¡Hola! - dijo sarcástica.
- Hola...
- Creo que nos conocimos una vez, o al menos yo te vi. Me llamo Stephan ¿eres la amiga de Ross, o no?
- Me llamo Faith y no soy su amiga, eso creo.
- ¿Su prima? -preguntó sonriendo como una tonta.
- No... soy su novia.
Al escuchar esas palabras rió un par de segundos.
- ¿Su novia? él no tiene novia... salvo yo.
- ¡Stephan! - gritó Ross con rabia desde el interior de la casa.
- ¡Hola, cariño! - le respondió Stephan.
- El es mío, Faith... - susurró con odio en mi oído.
Llegué a mi casa y me recosté en mi cama llorando.
Era débil.
Era inevitable serlo cuando se trataba de él...
Ross.
—
Estoy dudando sobre continuarla, really :(
¡Las preguntas!
1. ¿Desde hace cuanto eres R5er?
Soy de la R5Family desde abril del 2012, conocí a Ross en A&A antes de ir a inglés y en las dos horas, literalmente, estaba pensando en cómo se llamaba. Llegué a mi casa y OMG... Austin Moon era Ross Lynch (?) googleé Ross Lynch y BOOM... tenía banda; R5. Busqué canciones y los amé, pero no sólo por la música, porque desde el principio me hacían cagar de risa y todavía lo hacen, e incluso llorar por cualquier cosa, de la emoción, no sé porqué... pero es raro porque nunca lloré tanto por 5 personas (?)
2. ¿Cómo se te ocurrió hacer esta novela?
Desde chica me gustaba escribir cosas, además de que a veces leo fanfictions, pero sentí que podía hacer una con mejor caligrafía e idk. Pero es muy difícil, no es fácil como parece.
3. ¿Cuál es tu mayor sueño?
Creo que estudiar cuando termine la secundaria, recibirme y viajar a Italia (?). Pero un sueño actual es conocerlos.
4. ¿Qué es lo más importante para ti?
Emm... conservar la personalidad de cada uno.
5. ¿Tenés algún hobby?
Nou, lo único que hago es ir a inglés aparte del colegio. Me gustaría hacer algo pero que no sea físico (?)
6. ¿En que parte del mundo te gustaría vivir?
Algún lugar de Europa o Australia <3.
Muchas gracias por las preguntas y me alegra saber que les guste y ¡yo también las quiero!
¡Comenten! :)
martes, 26 de noviembre de 2013
Capítulo 28: ¡Faith!
No había podido dormir en toda la noche, la luna iluminaba mi cuarto y parecía que su brillo era más fuerte que el del sol, era imposible pegar un ojo.
¿Era eso lo único que no me había dejado dormir? no.
No dejaba de pensar en ese mensaje ¿quien podría haber sido? no hablaba con nadie últimamente salvo con los Lynch, Ratliff, su familia, y mis padres, oh... y Chad.
Había hablado mucho con Chad el día anterior, me había contado sobre su vida y las actividades que realizaba, me sentía a gusto hablando con él, me relajaba y, lo conocía hace dos clases... ¡Faith! cierra la boca.
Odiaba esa voz interior que me decía que hacer, siempre tenía razón pero si había algo que odiara, era que me digan que hacer, lo detestaba, además de que me molesten cuando estoy de mal humor.
"Faith, tu clase de teatro no te ayuda en el futuro"
"Faith, termina la universidad..."
Maldición ¿acaso había desperdiciado toda mi vida? desde que había terminado la secundaria todo era tan... raro. No podía sentirme a gusto conmigo misma porque tenía que hacer algo que me hiciera sentir segura, pero al contrario, me sentía inútil.
Amaría volver a unos años atrás cuando estudiaba en la secundaria con mis amigas, dónde no tenía que manejar mis propios problemas, sólo era diversión en París.
Volteé la vista para mirar la hora y era bastante temprano, no, no había dormido nada pero no tenía sueño.
"Quisiera una última visita, Faith"
¿De quien eran esos mensajes? ¿visita? ¿a dónde?
Comenzó a dolerme la cabeza de tanto pensar cuando me dí cuenta de la lógica del mensaje.
La casa de Carrie.
—
¿Dónde estaba Carrie? nunca daba la cara desde que me había capturado en su casa.
Quizá estaría loca al volver pero siempre había sido de carácter orgulloso.
Crucé la calle con un ritmo acelerado mirando hacía ambos costados de la calle.
No había nadie hasta que...
- ¡Faith!
- Ross... hola.
- Tengo que decirte algo, seguramente me vas a odiar pero es de mucha importancia que te lo diga ahora para no arrepentirme después.
- Ross, no podría enojarme contigo - dije mirando la casa atentamente.
- Necesito decírtelo.
- ¿Qué?
Sus manos temblaban y estaba totalmente pálido. Había olvidado la última vez que había visto a alguien en dicho mal estado.
- ¿Estas bien? - acaricié su cabello suavemente mientras con otra mano le tocaba su cara.
- Tenemos que... irnos de tour.
En ese instante se desmayó y sentí como metafóricamente me clavaban dos dagas en mi corazón.
- ¡Ross! - intenté que reaccione sacudiendo su cabeza pero no tenía sentido.
No tenía fuerzas para interpretar las cinco palabras que había dicho antes de desvanecer pero... todo era una broma. Odiaba mi vida.
En segundos, que parecieron horas, salió de la casa Riker con Rocky y corrieron hacía Ross.
- ¿Qué paso? - preguntó Riker sorprendido ante la situación.
- Se desmayó, estaba pálido y temblaba. - dije rápidamente.
- Tenemos que llevarlo al hospital, Riker, dame las llaves de la camioneta.
Riker sacó de su bolsillo las llaves y se las entregó a Rocky.
- Voy con ustedes.
- Faith... - dijo Riker con un tono de desaprobación mientras levantaba con Rocky a Ross del suelo. - No creo que sea conveniente que Ross te vea.
- ¿Qué? ¿porqué? - dije a punto de llorar. Sentía un nudo en la garganta.
- Él no esta bien...
- Puedo ayudarlo, yo... - interrumpí pero luego Rocky a mí.
- Tiene que descansar sólo junto a su familia.
- Quiero estar con él antes de que se vayan. Por favor, por mí, chicos.
- Va a ser mejor que no te vea, será todo más fácil.
Lentamente se alejaron y arrancaron el motor de la camioneta.
No había nadie más en la calle.
Sólo yo... y una tristeza rotunda.
—
- ¿Porque?
- Era mejor para tu salud, Ross. Ella no hacía más que llenarte la cabeza de más pensamientos.
- ¿Qué estas diciendo, Riker? - dijo Ross mientras levantaba su tono de voz.
- Estas muy estresado, tienes muchas cosas en la cabeza y creo que una novia empeoraría más las cosas, no es una vida común la tuya, hermano.
- ¿Dónde estamos?
- En el hospital.
- Ya sé pero ¿en dónde?
- Miami - le contestó Riker dudando.
- Quiero estar solo.
- ¿Vas a estar bien? - preguntó Stormie que estaba sentada en un sillón al lado de la puerta.
- Seguro, mamá.
Cuando la puerta de la sala cerró, Ross estaba solo otra vez, pero no fue por tanto tiempo.
De repente se levantó de la cama y se acercó lentamente a la puerta, espió por la ventana, no había nadie más que sillas en la sala de espera. Abrió la puerta y salió corriendo para la salida sin que nadie lo logre ver.
<< ¿La camioneta? >> pensó Ross.
Miró por todo el estacionamiento, se encontraban muchos autos pero ninguno era de él ni de sus hermanos o padres, tampoco tenía las llaves.
Buscó en su bolsillo y encontró un llavero con las llaves de su casa, pero no había rastros de una llave de un automóvil.
<< Voy a caminar >> dijo en su mente otra vez.
Pero no pensó lo mismo cuando veía a un guardia de seguridad acercándose a él.
Comenzó a correr rápidamente mientras que se tapaba la cabeza con una capucha de su abrigo...
Una leve llovizna acompañaba su partida.
—
- Estoy bien ahora, Carrie, gracias.
- No hay problema, cariño. - Carrie esbozó una leve sonrisa. - ¿Quieres más? - dijo mientras le mostraba una botella de gaseosa.
- No por ahora. - dije en un susurro.
- Recuerda, cariño - volvió a decirme - Cuando estés triste, no dudes en tomar esas pastillas que te dí, son como dulces pero sólo que te calma la tristeza y estas nuevamente feliz.
- Por supuesto.
Carrie era... totalmente genial, pensé que me había secuestrado pero había sido todo parte de una broma.
<< Te esta engañando, Faith ¡despierta! >> dijo mi interior, pero decidí ignorarlo otra vez.
Al salir de la casa de Carrie, el cielo estaba pintado de un color gris e intacto, había gente en las calles, era lo que más me extrañaba.
- ¡Chad! - le grité a un muchacho que ví caminando cerca de dónde estaba.
- Oh, ¡hola, Faith! - me respondió.
Lo observé mientras se acercaba lentamente hacía mí, era un buen muchacho.
- ¿Cómo estas?
- Bien, muy bien ahora que te veo.
El chico sonrió y luego arqueó las cejas.
- Disculpa mi atrevimiento pero ¿estas ebria?
- ¿Eh? - respondí.
- Pensé que eras más tímida usualmente, estas rara.
Me tapé la cara con las manos. - Lo siento.
- No, no tienes porqué pedir perdón.
Clavé mi mirada al piso y no la levanté hasta que él lo hizo por su cuenta.
- Faith... eres una persona increíble, creo que...
- ¡HOLA CHAD! - dijo una voz desconocida.
- ¡Alexa! - respondió Chad.
<<No te des vuelta Faith.>> insistió mi voz interior.
- No te des vuelta, Faith. - susurré.
Salí corriendo rápidamente de la escena de "reencuentro" de Chad con... una chica.
De repente sentí que comenzaban a caerme lágrimas por el rostro.
Estaba llorando y no sabía porqué.
Sólo por el hecho de que mi vida era una mierda sufría tanto, todo era... ¡una mierda!
Mis padres siempre estaban ausentes, mis amigos me habían abandonado, Ross se había ido con ellos y jamás volvería a verlo, sólo me quedaba Carrie y...
Toqué el bolsillo de mi tapado y tenía un pequeño frasco.
¿Pastillas?
Tomé una.
Sentí ardor en mi garganta al tragarla, pero no era nada del otro mundo.
Estaba por tomar otra cuando alguien abrió la ventana de mi cuarto.
- ¡Faith! ¡NO!
- Lo necesito, Ross... estoy triste.- dije en un tono infantil.
- Faith... - dijo entre lágrimas. - No quiero que vuelvas a tocar esto, te amo y haría lo que fuese por ti.
Tomo el frasco y lo guardó en su bolsillo.
- Ross... estabas desmayado, deberías estar en el hospital - dije aún mareada.
- Haría lo que fuese por ti. - repitió.
- No... tienes que estar bien.
- Escupe eso.
- ¿Qué cosa?
- Ya sabes lo que es, escúpelo.
- (...)
Puso ambas manos en mi rostro y me miro a los ojos.
- No vuelvas a hacerlo, no eres así, eres una persona excepcional que conozco perfectamente y jamás serías capaz de arruinarte la vida.
Observé el piso y al volver a mirarlo noté que estaba llorando.
- Perdón, Ross... no llores. - lo abracé y lloré junto a él.
- Entonces no vuelvas a hacerlo. - susurró en un tono tan bajo que parecía inaudible pero logré leer sus labios.
- Lo prometo.
Seguí abrazándolo y luego lo besé y nos sumergimos en ese profundo beso.
—
No se quejen que WOW, ah. No sabía de dónde sacar inspiración y ¿que no hay en este capítulo? (?)
¡Perdón por la tardanzaaaaaaaaaa! ya saben porqué tardo tanto, tengo excusas, beibis.
Vamos con las questions que me dejaron... :D :D :D
¿Era eso lo único que no me había dejado dormir? no.
No dejaba de pensar en ese mensaje ¿quien podría haber sido? no hablaba con nadie últimamente salvo con los Lynch, Ratliff, su familia, y mis padres, oh... y Chad.
Había hablado mucho con Chad el día anterior, me había contado sobre su vida y las actividades que realizaba, me sentía a gusto hablando con él, me relajaba y, lo conocía hace dos clases... ¡Faith! cierra la boca.
Odiaba esa voz interior que me decía que hacer, siempre tenía razón pero si había algo que odiara, era que me digan que hacer, lo detestaba, además de que me molesten cuando estoy de mal humor.
"Faith, tu clase de teatro no te ayuda en el futuro"
"Faith, termina la universidad..."
Maldición ¿acaso había desperdiciado toda mi vida? desde que había terminado la secundaria todo era tan... raro. No podía sentirme a gusto conmigo misma porque tenía que hacer algo que me hiciera sentir segura, pero al contrario, me sentía inútil.
Amaría volver a unos años atrás cuando estudiaba en la secundaria con mis amigas, dónde no tenía que manejar mis propios problemas, sólo era diversión en París.
Volteé la vista para mirar la hora y era bastante temprano, no, no había dormido nada pero no tenía sueño.
"Quisiera una última visita, Faith"
¿De quien eran esos mensajes? ¿visita? ¿a dónde?
Comenzó a dolerme la cabeza de tanto pensar cuando me dí cuenta de la lógica del mensaje.
La casa de Carrie.
—
¿Dónde estaba Carrie? nunca daba la cara desde que me había capturado en su casa.
Quizá estaría loca al volver pero siempre había sido de carácter orgulloso.
Crucé la calle con un ritmo acelerado mirando hacía ambos costados de la calle.
No había nadie hasta que...
- ¡Faith!
- Ross... hola.
- Tengo que decirte algo, seguramente me vas a odiar pero es de mucha importancia que te lo diga ahora para no arrepentirme después.
- Ross, no podría enojarme contigo - dije mirando la casa atentamente.
- Necesito decírtelo.
- ¿Qué?
Sus manos temblaban y estaba totalmente pálido. Había olvidado la última vez que había visto a alguien en dicho mal estado.
- ¿Estas bien? - acaricié su cabello suavemente mientras con otra mano le tocaba su cara.
- Tenemos que... irnos de tour.
En ese instante se desmayó y sentí como metafóricamente me clavaban dos dagas en mi corazón.
- ¡Ross! - intenté que reaccione sacudiendo su cabeza pero no tenía sentido.
No tenía fuerzas para interpretar las cinco palabras que había dicho antes de desvanecer pero... todo era una broma. Odiaba mi vida.
En segundos, que parecieron horas, salió de la casa Riker con Rocky y corrieron hacía Ross.
- ¿Qué paso? - preguntó Riker sorprendido ante la situación.
- Se desmayó, estaba pálido y temblaba. - dije rápidamente.
- Tenemos que llevarlo al hospital, Riker, dame las llaves de la camioneta.
Riker sacó de su bolsillo las llaves y se las entregó a Rocky.
- Voy con ustedes.
- Faith... - dijo Riker con un tono de desaprobación mientras levantaba con Rocky a Ross del suelo. - No creo que sea conveniente que Ross te vea.
- ¿Qué? ¿porqué? - dije a punto de llorar. Sentía un nudo en la garganta.
- Él no esta bien...
- Puedo ayudarlo, yo... - interrumpí pero luego Rocky a mí.
- Tiene que descansar sólo junto a su familia.
- Quiero estar con él antes de que se vayan. Por favor, por mí, chicos.
- Va a ser mejor que no te vea, será todo más fácil.
Lentamente se alejaron y arrancaron el motor de la camioneta.
No había nadie más en la calle.
Sólo yo... y una tristeza rotunda.
—
- ¿Porque?
- Era mejor para tu salud, Ross. Ella no hacía más que llenarte la cabeza de más pensamientos.
- ¿Qué estas diciendo, Riker? - dijo Ross mientras levantaba su tono de voz.
- Estas muy estresado, tienes muchas cosas en la cabeza y creo que una novia empeoraría más las cosas, no es una vida común la tuya, hermano.
- ¿Dónde estamos?
- En el hospital.
- Ya sé pero ¿en dónde?
- Miami - le contestó Riker dudando.
- Quiero estar solo.
- ¿Vas a estar bien? - preguntó Stormie que estaba sentada en un sillón al lado de la puerta.
- Seguro, mamá.
Cuando la puerta de la sala cerró, Ross estaba solo otra vez, pero no fue por tanto tiempo.
De repente se levantó de la cama y se acercó lentamente a la puerta, espió por la ventana, no había nadie más que sillas en la sala de espera. Abrió la puerta y salió corriendo para la salida sin que nadie lo logre ver.
<< ¿La camioneta? >> pensó Ross.
Miró por todo el estacionamiento, se encontraban muchos autos pero ninguno era de él ni de sus hermanos o padres, tampoco tenía las llaves.
Buscó en su bolsillo y encontró un llavero con las llaves de su casa, pero no había rastros de una llave de un automóvil.
<< Voy a caminar >> dijo en su mente otra vez.
Pero no pensó lo mismo cuando veía a un guardia de seguridad acercándose a él.
Comenzó a correr rápidamente mientras que se tapaba la cabeza con una capucha de su abrigo...
Una leve llovizna acompañaba su partida.
—
- Estoy bien ahora, Carrie, gracias.
- No hay problema, cariño. - Carrie esbozó una leve sonrisa. - ¿Quieres más? - dijo mientras le mostraba una botella de gaseosa.
- No por ahora. - dije en un susurro.
- Recuerda, cariño - volvió a decirme - Cuando estés triste, no dudes en tomar esas pastillas que te dí, son como dulces pero sólo que te calma la tristeza y estas nuevamente feliz.
- Por supuesto.
Carrie era... totalmente genial, pensé que me había secuestrado pero había sido todo parte de una broma.
<< Te esta engañando, Faith ¡despierta! >> dijo mi interior, pero decidí ignorarlo otra vez.
Al salir de la casa de Carrie, el cielo estaba pintado de un color gris e intacto, había gente en las calles, era lo que más me extrañaba.
- ¡Chad! - le grité a un muchacho que ví caminando cerca de dónde estaba.
- Oh, ¡hola, Faith! - me respondió.
Lo observé mientras se acercaba lentamente hacía mí, era un buen muchacho.
- ¿Cómo estas?
- Bien, muy bien ahora que te veo.
El chico sonrió y luego arqueó las cejas.
- Disculpa mi atrevimiento pero ¿estas ebria?
- ¿Eh? - respondí.
- Pensé que eras más tímida usualmente, estas rara.
Me tapé la cara con las manos. - Lo siento.
- No, no tienes porqué pedir perdón.
Clavé mi mirada al piso y no la levanté hasta que él lo hizo por su cuenta.
- Faith... eres una persona increíble, creo que...
- ¡HOLA CHAD! - dijo una voz desconocida.
- ¡Alexa! - respondió Chad.
<<No te des vuelta Faith.>> insistió mi voz interior.
- No te des vuelta, Faith. - susurré.
Salí corriendo rápidamente de la escena de "reencuentro" de Chad con... una chica.
De repente sentí que comenzaban a caerme lágrimas por el rostro.
Estaba llorando y no sabía porqué.
Sólo por el hecho de que mi vida era una mierda sufría tanto, todo era... ¡una mierda!
Mis padres siempre estaban ausentes, mis amigos me habían abandonado, Ross se había ido con ellos y jamás volvería a verlo, sólo me quedaba Carrie y...
Toqué el bolsillo de mi tapado y tenía un pequeño frasco.
¿Pastillas?
Tomé una.
Sentí ardor en mi garganta al tragarla, pero no era nada del otro mundo.
Estaba por tomar otra cuando alguien abrió la ventana de mi cuarto.
- ¡Faith! ¡NO!
- Lo necesito, Ross... estoy triste.- dije en un tono infantil.
- Faith... - dijo entre lágrimas. - No quiero que vuelvas a tocar esto, te amo y haría lo que fuese por ti.
Tomo el frasco y lo guardó en su bolsillo.
- Ross... estabas desmayado, deberías estar en el hospital - dije aún mareada.
- Haría lo que fuese por ti. - repitió.
- No... tienes que estar bien.
- Escupe eso.
- ¿Qué cosa?
- Ya sabes lo que es, escúpelo.
- (...)
Puso ambas manos en mi rostro y me miro a los ojos.
- No vuelvas a hacerlo, no eres así, eres una persona excepcional que conozco perfectamente y jamás serías capaz de arruinarte la vida.
Observé el piso y al volver a mirarlo noté que estaba llorando.
- Perdón, Ross... no llores. - lo abracé y lloré junto a él.
- Entonces no vuelvas a hacerlo. - susurró en un tono tan bajo que parecía inaudible pero logré leer sus labios.
- Lo prometo.
Seguí abrazándolo y luego lo besé y nos sumergimos en ese profundo beso.
—
No se quejen que WOW, ah. No sabía de dónde sacar inspiración y ¿que no hay en este capítulo? (?)
¡Perdón por la tardanzaaaaaaaaaa! ya saben porqué tardo tanto, tengo excusas, beibis.
Vamos con las questions que me dejaron... :D :D :D
1. ¿Como eres? ( psicológicamente)
A ver... soy bastante tímida, sensible y... me parezco un poco a Faith (?) Me molesta que las personas me traten como alguien que no soy y creo que tengo bastante carácter en algunas ocasiones, depende, ah.
2. ¿Canción favorita?
¿De R5? ¡No tengo! las canciones de estos chicos son increíblemente perfectas que no tienen elección, digamos que cuando salió el EP Loud, me enamoré de "Falling for you" y de las vieeeeeeejas amo "Cali Girls", aunque ahora sacaron versión estudio, Dna, Got to keep away from this girl, ¡always!, AY, NO ¿ven? no puedo elegir *se pega con el teclado*
Tip para la próxima: pregunten más porque me gusta responder preguntas, ah.
Otra cosilla, gurls ¿debería ponerle nombre a esta novela? no tiene nombre JAJAJAJA.
A ver... ¿de que debería tratarse? sino acá les dejo algunos que inventé en el momento: *inserte aquí a Ratliff tocando la batería*
Opción A: "Eramorada de Ross Lynch" (muy pete)
Opción B: "Loco y estúpido amor" wtf, re la canción de ellos.
Opción C: "La mejor medicina es el amor" awwwwwwwww (?)
Bue, elijan o inventen uno ustedes, yo lo tomo en cuenta.
Muuuuuuuchas gracias por leer y no olviden
comentar ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! !
-Lu.
viernes, 22 de noviembre de 2013
Capítulo 27: Después de la tormenta.
El sol se ocultaba tras las nubes pero hacía mucho calor, el clima era cambiante ya que hace unas horas había tenido que usar un sweater.
Pero no me importaba el clima cuando estaba caminando en la playa junto a él, era como si los problemas que tenía poco a poco desaparecían. Y sentía que sonreía cada vez que me miraba.
-¿Tienes frío? - preguntó mientras me tomaba la mano.
Sentí como los dedos de su mano se entrelazaban con los míos y era uno de los sentimientos más lindos que alguna vez pude haber sentido.
- No, Ross... estoy bien.
- ¿Segura? - dijo mientras movía una de sus cejas.
- Segura. - le sonreí.
- No es cierto, Faith.
Se saco su abrigo y me acercó un poco más a él mientras lo ponía en mis hombros.
- Ahora esta mejor. - me susurró, pero no me había alejado de él.
- No era necesa... - quise decir.
Pero pudo callarme mientras al poner su dedo índice rozando mis labios.
- Te amo, Faith. - dijo al ritmo que tragaba saliva.
- Yo...
No podía creer que se había confesado ¿tenía que decirlo?
Sentía nervios y mis manos sudaban.
Cuando lo tenía cerca... era distinto.
Yo era distinta junto a él.
Lo amaba.
Me miro directamente a los ojos esperando mi respuesta, aún no soltaba mi mano.
- (...) - no podía expresar mis palabras.
Era sólo una frase... ¡Faith! Estaba cansada de nunca decir lo que sentía.
Sentía sentimientos pero a la vez no los quería dejar ir.
- Yo ta... - me interrumpió otra vez pero no fue con palabras.
Nos besamos rozando los labios suavemente, probando la respiración uno del otro. Reconociendo su aliento, mis manos se perdieron en su nuca con timidez y el se adueñó de mi cintura con soltura.
Jamás había besado con amor, no hasta llegar a aquel que en ese instante estaba ocurriendo.
Nos habíamos besado antes pero este beso... era distinto.
Sentía que era con cariño y a la vez con deseo, como si sólo eramos ambos en el universo.
Se apropiaba de mis labios como si estos fueran suyos, los acariciaba con cuidado, como si no los quería dejar ir.
De repente comenzó a llover y la lluvia hacía del beso algo más romántico y pasional.
En un momento me alejé de él para mirarlo a los ojos y sonreírle con una muestra de amor, pero luego seguir con el beso.
Era amor.
Finalmente ambos nos alejamos y él se encargo de correr mi flequillo de mi rostro.
- Yo también te amo. - dije mientras me ruborizaba.
Sonrió y me dio un corto beso en la frente, luego en el cuello pero mucho más largo.
Sentí algo raro en la panza que jamás había sentido.
—
Entré a la casa en silencio para tomar mi teléfono y luego ir a mi clase de teatro, ya había parado de llover.
Pero algo hizo que me de un raro escalofrío al leer el mensaje que había recibido.
"No trates de huir, nunca voy a dejarte ir"
—
I was solo, living yoloahsdhgafd ¡pasaron Pass me by en la teleee e e e!
¡R5 VIENE A ARGENTINAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! ¡LOS VOY A CONOCERRRR!
Gurls, estoy MUY feliz, tanto, que en cualquier momento hago maratón. Pero también nerviosa porque la semana que viene tengo muchas pruebas y el 30 rindo inglés, so...
Espero que les haya gustado, veo que me ponen cosas re lindas y ¡muchas gracias! ¡las quiero!
A propósito, pueden preguntarme lo que quieran y les voy a responder, por ejemplo, ví que me preguntaron cuantos años tengo... ¡Tengo 16! :))))))
Pregunten, comenten y otra vez ¡gracias!
-Lu.
Pero no me importaba el clima cuando estaba caminando en la playa junto a él, era como si los problemas que tenía poco a poco desaparecían. Y sentía que sonreía cada vez que me miraba.
-¿Tienes frío? - preguntó mientras me tomaba la mano.
Sentí como los dedos de su mano se entrelazaban con los míos y era uno de los sentimientos más lindos que alguna vez pude haber sentido.
- No, Ross... estoy bien.
- ¿Segura? - dijo mientras movía una de sus cejas.
- Segura. - le sonreí.
- No es cierto, Faith.
Se saco su abrigo y me acercó un poco más a él mientras lo ponía en mis hombros.
- Ahora esta mejor. - me susurró, pero no me había alejado de él.
- No era necesa... - quise decir.
Pero pudo callarme mientras al poner su dedo índice rozando mis labios.
- Te amo, Faith. - dijo al ritmo que tragaba saliva.
- Yo...
No podía creer que se había confesado ¿tenía que decirlo?
Sentía nervios y mis manos sudaban.
Cuando lo tenía cerca... era distinto.
Yo era distinta junto a él.
Lo amaba.
Me miro directamente a los ojos esperando mi respuesta, aún no soltaba mi mano.
- (...) - no podía expresar mis palabras.
Era sólo una frase... ¡Faith! Estaba cansada de nunca decir lo que sentía.
Sentía sentimientos pero a la vez no los quería dejar ir.
- Yo ta... - me interrumpió otra vez pero no fue con palabras.
Nos besamos rozando los labios suavemente, probando la respiración uno del otro. Reconociendo su aliento, mis manos se perdieron en su nuca con timidez y el se adueñó de mi cintura con soltura.
Jamás había besado con amor, no hasta llegar a aquel que en ese instante estaba ocurriendo.
Nos habíamos besado antes pero este beso... era distinto.
Sentía que era con cariño y a la vez con deseo, como si sólo eramos ambos en el universo.
Se apropiaba de mis labios como si estos fueran suyos, los acariciaba con cuidado, como si no los quería dejar ir.
De repente comenzó a llover y la lluvia hacía del beso algo más romántico y pasional.
En un momento me alejé de él para mirarlo a los ojos y sonreírle con una muestra de amor, pero luego seguir con el beso.
Era amor.
Finalmente ambos nos alejamos y él se encargo de correr mi flequillo de mi rostro.
- Yo también te amo. - dije mientras me ruborizaba.
Sonrió y me dio un corto beso en la frente, luego en el cuello pero mucho más largo.
Sentí algo raro en la panza que jamás había sentido.
—
Entré a la casa en silencio para tomar mi teléfono y luego ir a mi clase de teatro, ya había parado de llover.
Pero algo hizo que me de un raro escalofrío al leer el mensaje que había recibido.
"No trates de huir, nunca voy a dejarte ir"
—
I was solo, living yoloahsdhgafd ¡pasaron Pass me by en la teleee e e e!
¡R5 VIENE A ARGENTINAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! ¡LOS VOY A CONOCERRRR!
Gurls, estoy MUY feliz, tanto, que en cualquier momento hago maratón. Pero también nerviosa porque la semana que viene tengo muchas pruebas y el 30 rindo inglés, so...
Espero que les haya gustado, veo que me ponen cosas re lindas y ¡muchas gracias! ¡las quiero!
A propósito, pueden preguntarme lo que quieran y les voy a responder, por ejemplo, ví que me preguntaron cuantos años tengo... ¡Tengo 16! :))))))
Pregunten, comenten y otra vez ¡gracias!
-Lu.
martes, 19 de noviembre de 2013
Capítulo 26: Felicidad.
- (...) - no me animaba a decir una sola palabra.
¿Estaba eso ocurriendo? ¿era real?
Sólo escuchaba esas palabras en mi mente, luego todo era inaudible.
- ¿Faith? - preguntó de repente.
Levanté mi cabeza y en sus ojos se reflejó una pequeña esperanza de que mi respuesta fuese positiva.
Eso hice.
- Sí. - dije cortante pero a la vez fue suficiente para él.
Lo abracé y por única vez sentí que era realmente feliz y algunos de mis problemas se habían resuelto mágicamente.
Sentía alegría.
El sol fue desapareciendo y ambos nos hundimos en la fría y oscura sombra de la Acacia.
—
Había abandonado mi casa otra vez, pero no estaba en la casa de los Lynch.
- ¿Mamá? - pregunté.
Al parecer no había nadie en la casa. Caminé hacia el jardín, y al abrir la puerta la brisa veraniega hizo bailar mi pelo a un ritmo lento y a su vez, acelerado.
Mi piel había estado bronceada durante las primeras semanas pero poco a poco se aclaraba y volvía mi tes normal.
Aquella parecía ser una de las épocas más frías en Miami, durante la pequeña etapa por la cual había vivido ahí; todo era sol, calor, arena y más calor.
En Miami siempre se era feliz, desde el comienzo.
Pero yo apenas comenzaba a percibir esa felicidad, especialmente cuando lo tenía cerca a él.
¿Había cambiado todo?
No sabía dónde estaban mis padres pero mi vista se encontró con una nota en la heladera.
"Tengo que volver a Argentina, Faith. Perdón por no despedirme.
Anabell."
Mi hermana ya se había ido, y no podía haberme despedido de ella tras haber recibido la felicidad de tener un sobrino/a.
Recordé que esa tarde tenía clases de teatro, era lo que más me gustaba hacer.
Hasta ese momento, era lo que me relajaba, aunque sólo había ido a una clase.
—
Me había vestido y ya había desayunado, durante esos días no tenía hambre.
De repente sonó el timbre y supuse saber quien era.
Ross.
- ¿Estas lista?
- Por supuesto. - sonreí nerviosa.
Cerré la puerta luego de haber dejado una nota sobre la mesa.
Ross me tomó del brazo y caminamos hacia la playa.
Mi felicidad seguía vigente.
—
Holaaaaaaaaa! perdón por la tardanza, y por lo corto de este capítulo; prometo que habrá másssssssssssssss s s s s s s.
Tengan en cuenta lo que les conté porque es complicado escribir mientras tengo tantas pruebas, etecé, etecé.
Otra cosa, ¿les gusta mi novela? diganlo con sinceridad, siempre me gusta saber eso (?)
Muchas gracias, gurls... no sé como decirles ¿gurls?
-L.
¿Estaba eso ocurriendo? ¿era real?
Sólo escuchaba esas palabras en mi mente, luego todo era inaudible.
- ¿Faith? - preguntó de repente.
Levanté mi cabeza y en sus ojos se reflejó una pequeña esperanza de que mi respuesta fuese positiva.
Eso hice.
- Sí. - dije cortante pero a la vez fue suficiente para él.
Lo abracé y por única vez sentí que era realmente feliz y algunos de mis problemas se habían resuelto mágicamente.
Sentía alegría.
El sol fue desapareciendo y ambos nos hundimos en la fría y oscura sombra de la Acacia.
—
Había abandonado mi casa otra vez, pero no estaba en la casa de los Lynch.
- ¿Mamá? - pregunté.
Al parecer no había nadie en la casa. Caminé hacia el jardín, y al abrir la puerta la brisa veraniega hizo bailar mi pelo a un ritmo lento y a su vez, acelerado.
Mi piel había estado bronceada durante las primeras semanas pero poco a poco se aclaraba y volvía mi tes normal.
Aquella parecía ser una de las épocas más frías en Miami, durante la pequeña etapa por la cual había vivido ahí; todo era sol, calor, arena y más calor.
En Miami siempre se era feliz, desde el comienzo.
Pero yo apenas comenzaba a percibir esa felicidad, especialmente cuando lo tenía cerca a él.
¿Había cambiado todo?
No sabía dónde estaban mis padres pero mi vista se encontró con una nota en la heladera.
"Tengo que volver a Argentina, Faith. Perdón por no despedirme.
Anabell."
Mi hermana ya se había ido, y no podía haberme despedido de ella tras haber recibido la felicidad de tener un sobrino/a.
Recordé que esa tarde tenía clases de teatro, era lo que más me gustaba hacer.
Hasta ese momento, era lo que me relajaba, aunque sólo había ido a una clase.
—
Me había vestido y ya había desayunado, durante esos días no tenía hambre.
De repente sonó el timbre y supuse saber quien era.
Ross.
- ¿Estas lista?
- Por supuesto. - sonreí nerviosa.
Cerré la puerta luego de haber dejado una nota sobre la mesa.
Ross me tomó del brazo y caminamos hacia la playa.
Mi felicidad seguía vigente.
—
Holaaaaaaaaa! perdón por la tardanza, y por lo corto de este capítulo; prometo que habrá másssssssssssssss s s s s s s.
Tengan en cuenta lo que les conté porque es complicado escribir mientras tengo tantas pruebas, etecé, etecé.
Otra cosa, ¿les gusta mi novela? diganlo con sinceridad, siempre me gusta saber eso (?)
Muchas gracias, gurls... no sé como decirles ¿gurls?
-L.
martes, 12 de noviembre de 2013
Esto es MUY importante.
¿Sos de Buenos Aires, Argentina? Entonces tenemos el mismo sueño.
El mío es que R5 venga, conocerlos, abrazarlos y vivir un concierto en vivo de ellos y que no sea vía youtube.
Los necesito tener cerca al menos sólo un día.
Necesito decirles todo lo que son para mí, que son las personas que me hacen llorar y reir al mismo tiempo.
¡Tenemos esa oportunidad!
Por favor registrate por facebook y busca en el mapa Buenos Aires, Argentina en el siguiente link:
http://www.r5rockstheworld.com/
Sólo se puede votar una vez por día, hay tiempo hasta la siguiente semana (probablemente martes).
Cualquier duda ¡comentarios!
Gracias, gurls... <3
-L.
El mío es que R5 venga, conocerlos, abrazarlos y vivir un concierto en vivo de ellos y que no sea vía youtube.
Los necesito tener cerca al menos sólo un día.
Necesito decirles todo lo que son para mí, que son las personas que me hacen llorar y reir al mismo tiempo.
¡Tenemos esa oportunidad!
Por favor registrate por facebook y busca en el mapa Buenos Aires, Argentina en el siguiente link:
http://www.r5rockstheworld.com/
Sólo se puede votar una vez por día, hay tiempo hasta la siguiente semana (probablemente martes).
Cualquier duda ¡comentarios!
Gracias, gurls... <3
-L.
lunes, 11 de noviembre de 2013
(Maratón 3/3) Capítulo 25: Las cosas han cambiado.
La habitación comenzó a oscurecerse de una forma instantánea, se aproximaba una tormenta.
Ambos nos alejamos tratando de no eliminar esa conexión que había entre nosotros en ese momento.
-¿Crees que va a llover? - pregunté.
- Es probable, Faith. - respondió mirándome con SU mirada.
¿PORQUÉ ME MIRABA DE ESA FORMA?
Maldije por dentro, lo amaba tanto...
Seguí pensando con respecto a ese tema cuando me dí cuenta de que lo que menos estábamos haciendo era buscar pistas sobre el caso por el cual fuimos a investigar a la casa de Carrie.
- ¿No deberíamos seguir buscando, Ross? - pregunté.
- Es cierto pero...
-¿Pero?
Se escuchó un fuerte trueno desde afuera de la casa. Miré a Ross aterrada pero al mismo tiempo ocultaba lo que sentía, al menos un poco.
- ¿Te dan miedo, verdad?
- Claro que no.
- No te preocupes, me tienes a mí. Puedes abrazarme si quieres. - bromeó.
- Gracias pero no acepto.
Sonó otro trueno, más fuerte esta vez.
Lo miré nuevamente y me guiñó el ojo.
—
-Me estas buscando ¿o no?
- ¡Maldición, Riker! Esta oscuro aquí, además de que esta lloviendo y me asustas de esa forma...
- Era mi plan, querido Rocky.
-Prende esa lámpara de una buena vez.
Riker busco en una caja bastante rota un foco de luz pero al parecer todos eran periódicos viejos y artículos de limpieza completamente vacíos.
- No hay nada. - dijo Riker.
- Entonces subamos, no podemos buscar en la oscuridad.
- Mientes, quieres subir solamente porque le temes a la tormenta, te conozco.
- Que me conozcas no significa que le tema a las tormentas. - se quejó Rocky.
- Sí que significa eso. - dijo Riker.
-"Si que significa eso" - lo imitó Rocky.
- Compórtate normal.
Rocky siguió imitando a Riker al ritmo que subían las escaleras. Al querer abrir la puerta del sótano que estaba al final de las escaleras, esta no tenía perilla.
- Esta en el piso, boom.
Rocky miró a Riker con gesto de desaprobación y gratitud al mismo tiempo. No le agradaba que le digan que hacer.
- ¿Ahora que hacemos?
- Al ático. -sugirió Riker.
—
- Carrie... ¿ha muerto? - pronunció Rydel finalmente.
- Déjame ver eso. - dijo Ryland al mismo tiempo que tomaba el libro y observaba fijamente la carilla. Su rostro fue cambiando de modo a que avanzaba en su lectura. - Tenemos que decirle a Faith.- continuó.
- Pero ¿cómo es posible? - dijo Rydel cuando sostenía otro libro. - Es como si Carrie escribiera sobre Faith... ¡ES SOBRE FAITH!
- Es imposible. - suspiró Ratliff.
- Lo es, escribe sobre ella... sabe todo lo que hace.
- Déjame ver eso.
- La conozco hace años, siempre ha estado conmigo y nunca he notado nada raro. Estoy segura de que alguien nos esta jugando una broma. - siguió Rydel.
- ¿Pero quién? - preguntó Ratliff.
- No lo sé, todo esto es muy extraño, chicos.
- ¿Qué cosa? quizá ella misma este atrás de todo esto. Incluyendo ese chico Tom.
- Exactamente, Ryland, tienes mucha razón.
De repente Rocky y Riker entraron a la sala riéndose entre ellos.
- ¿Encontraron algo? - preguntó Rocky con una sonrisa en su rostro.
La expresión de Rydel fue poco común en ella ya que nunca estaba seria ni respondía secamente.
- ¿Qué no encontramos? - respondió al fin recogiendo los libros que le brindaban información.
- ¿ Qué dice eso, Rydel? - preguntó Riker.
- Dice que Carrie sólo existió una vez, ya esta muerta. Luego que Tom era su hermano y también ha fallecido.
Rocky miró a Rydel como si lo que había dicho fuese una broma. Riker, por lo tanto, estaba totalmente impactado y su rostro parecía congelado.
Tras no haber encontrado al menos un rastro de lo que quería averiguar tenía al menos una pequeña esperanza de que los chicos sí.
Al ver todos esos libros y hojas en el suelo tuve la sensación de que esa esperanza ya era un hecho.
- ¿Encontraron algo? - pregunté.
- Lo mejor va a ser que te mudes de aquí, Faith. - dijo Riker ofreciéndome leer uno de los libros.
—
No es exactamente posible que este ocurriendo esto.
¡Carrie me odia! debí saberlo en el primer instante en que la conocí.
Pero claramente se nota que no se puede conocer a una persona solamente con la imagen, siempre hay que intentar conocerla un poco más hasta que al fin tienes su confianza.
Siempre intentaba hacer eso.
Había sido una persona muy reservada, tímida y sobre todo no confiaba en todo el mundo de un día al otro.
Era un milagro que haya encontrado a los chicos, con ellos todo era más fácil y no tenía solo confianza, ellos podían hacerme reír en cualquier momento del día.
Los apreciaba.
Los admiraba.
Los quería.
¿Había sentido esos sentimientos con alguna persona antes? quizás si pero no lo recordaba exactamente.
Junto a ellos todo era distinto, ¿qué pasaría si tendría que dejarlos ir de nuevo?
Estaba sentada abajo de un árbol cuando alguien se asomó por atrás, era él otra vez.
- No te asustes, nada va a pasarte.
- ¿Tu crees, Ross?
- Nunca lo permitiría.
- ¿Por qué?
- No me pidas explicaciones.
- Por favor.
- Porque... - tambaleó - te amo ¿y sabes porqué?
Comencé a ruborizarme de nuevo.
- ¿Por qué? - repetí.
- Porque sería capaz de hacer cualquier cosa por sólo verte sonreir.
- Gracias.
- Faith... ¿podríamos salir esta vez? sin interrupciones.
____________
Tardé bandaaaaaaaaaaaa, pero terminé la maratón, juju :D
Espero que les haya gustado este capítulo porque sería re kúl si les gustó.
Sigan comentando y enviando ideas que obvio voy a tratar de unirlas a medida que siga escribiendo.
Sé que los capítulos son re cortos pero ¿qué pasa?
Las veces que estoy digamos "inspirada" tengo que estudiar o leer, idk.
Y obviamente las veces que puedo escribir siempre son cortos y aburridos, mil perdones.
Pero LES PROMETO que en un mes todo va a ser distinto bc estoy de vacaciones y puedo escribir sin ninguna presión #pinkypromise.
¡Las quiero! son geniales, gurls, gracias por todo su cariño y apoyo <3 <3 <3
Pd: sigo enferma, notlol D:
-L.
Ambos nos alejamos tratando de no eliminar esa conexión que había entre nosotros en ese momento.
-¿Crees que va a llover? - pregunté.
- Es probable, Faith. - respondió mirándome con SU mirada.
¿PORQUÉ ME MIRABA DE ESA FORMA?
Maldije por dentro, lo amaba tanto...
Seguí pensando con respecto a ese tema cuando me dí cuenta de que lo que menos estábamos haciendo era buscar pistas sobre el caso por el cual fuimos a investigar a la casa de Carrie.
- ¿No deberíamos seguir buscando, Ross? - pregunté.
- Es cierto pero...
-¿Pero?
Se escuchó un fuerte trueno desde afuera de la casa. Miré a Ross aterrada pero al mismo tiempo ocultaba lo que sentía, al menos un poco.
- ¿Te dan miedo, verdad?
- Claro que no.
- No te preocupes, me tienes a mí. Puedes abrazarme si quieres. - bromeó.
- Gracias pero no acepto.
Sonó otro trueno, más fuerte esta vez.
Lo miré nuevamente y me guiñó el ojo.
—
-Me estas buscando ¿o no?
- ¡Maldición, Riker! Esta oscuro aquí, además de que esta lloviendo y me asustas de esa forma...
- Era mi plan, querido Rocky.
-Prende esa lámpara de una buena vez.
Riker busco en una caja bastante rota un foco de luz pero al parecer todos eran periódicos viejos y artículos de limpieza completamente vacíos.
- No hay nada. - dijo Riker.
- Entonces subamos, no podemos buscar en la oscuridad.
- Mientes, quieres subir solamente porque le temes a la tormenta, te conozco.
- Que me conozcas no significa que le tema a las tormentas. - se quejó Rocky.
- Sí que significa eso. - dijo Riker.
-"Si que significa eso" - lo imitó Rocky.
- Compórtate normal.
Rocky siguió imitando a Riker al ritmo que subían las escaleras. Al querer abrir la puerta del sótano que estaba al final de las escaleras, esta no tenía perilla.
- Esta en el piso, boom.
Rocky miró a Riker con gesto de desaprobación y gratitud al mismo tiempo. No le agradaba que le digan que hacer.
- ¿Ahora que hacemos?
- Al ático. -sugirió Riker.
—
- Carrie... ¿ha muerto? - pronunció Rydel finalmente.
- Déjame ver eso. - dijo Ryland al mismo tiempo que tomaba el libro y observaba fijamente la carilla. Su rostro fue cambiando de modo a que avanzaba en su lectura. - Tenemos que decirle a Faith.- continuó.
- Pero ¿cómo es posible? - dijo Rydel cuando sostenía otro libro. - Es como si Carrie escribiera sobre Faith... ¡ES SOBRE FAITH!
- Es imposible. - suspiró Ratliff.
- Lo es, escribe sobre ella... sabe todo lo que hace.
- Déjame ver eso.
- La conozco hace años, siempre ha estado conmigo y nunca he notado nada raro. Estoy segura de que alguien nos esta jugando una broma. - siguió Rydel.
- ¿Pero quién? - preguntó Ratliff.
- No lo sé, todo esto es muy extraño, chicos.
- ¿Qué cosa? quizá ella misma este atrás de todo esto. Incluyendo ese chico Tom.
- Exactamente, Ryland, tienes mucha razón.
De repente Rocky y Riker entraron a la sala riéndose entre ellos.
- ¿Encontraron algo? - preguntó Rocky con una sonrisa en su rostro.
La expresión de Rydel fue poco común en ella ya que nunca estaba seria ni respondía secamente.
- ¿Qué no encontramos? - respondió al fin recogiendo los libros que le brindaban información.
- ¿ Qué dice eso, Rydel? - preguntó Riker.
- Dice que Carrie sólo existió una vez, ya esta muerta. Luego que Tom era su hermano y también ha fallecido.
Rocky miró a Rydel como si lo que había dicho fuese una broma. Riker, por lo tanto, estaba totalmente impactado y su rostro parecía congelado.
Tras no haber encontrado al menos un rastro de lo que quería averiguar tenía al menos una pequeña esperanza de que los chicos sí.
Al ver todos esos libros y hojas en el suelo tuve la sensación de que esa esperanza ya era un hecho.
- ¿Encontraron algo? - pregunté.
- Lo mejor va a ser que te mudes de aquí, Faith. - dijo Riker ofreciéndome leer uno de los libros.
—
No es exactamente posible que este ocurriendo esto.
¡Carrie me odia! debí saberlo en el primer instante en que la conocí.
Pero claramente se nota que no se puede conocer a una persona solamente con la imagen, siempre hay que intentar conocerla un poco más hasta que al fin tienes su confianza.
Siempre intentaba hacer eso.
Había sido una persona muy reservada, tímida y sobre todo no confiaba en todo el mundo de un día al otro.
Era un milagro que haya encontrado a los chicos, con ellos todo era más fácil y no tenía solo confianza, ellos podían hacerme reír en cualquier momento del día.
Los apreciaba.
Los admiraba.
Los quería.
¿Había sentido esos sentimientos con alguna persona antes? quizás si pero no lo recordaba exactamente.
Junto a ellos todo era distinto, ¿qué pasaría si tendría que dejarlos ir de nuevo?
Estaba sentada abajo de un árbol cuando alguien se asomó por atrás, era él otra vez.
- No te asustes, nada va a pasarte.
- ¿Tu crees, Ross?
- Nunca lo permitiría.
- ¿Por qué?
- No me pidas explicaciones.
- Por favor.
- Porque... - tambaleó - te amo ¿y sabes porqué?
Comencé a ruborizarme de nuevo.
- ¿Por qué? - repetí.
- Porque sería capaz de hacer cualquier cosa por sólo verte sonreir.
- Gracias.
- Faith... ¿podríamos salir esta vez? sin interrupciones.
____________
Tardé bandaaaaaaaaaaaa, pero terminé la maratón, juju :D
Espero que les haya gustado este capítulo porque sería re kúl si les gustó.
Sigan comentando y enviando ideas que obvio voy a tratar de unirlas a medida que siga escribiendo.
Sé que los capítulos son re cortos pero ¿qué pasa?
Las veces que estoy digamos "inspirada" tengo que estudiar o leer, idk.
Y obviamente las veces que puedo escribir siempre son cortos y aburridos, mil perdones.
Pero LES PROMETO que en un mes todo va a ser distinto bc estoy de vacaciones y puedo escribir sin ninguna presión #pinkypromise.
¡Las quiero! son geniales, gurls, gracias por todo su cariño y apoyo <3 <3 <3
Pd: sigo enferma, notlol D:
-L.
viernes, 8 de noviembre de 2013
(Maratón bc Riker's birthday 2/3) Capítulo 25: Miedo a la verdad.
-¿Lo dices enserio, Ross?
-No mentiría sobre eso, Faith.
Comencé a ruborizarme, Ross realmente me veía especial. Luego noté que tenía a la persona aún más especial de todas a mi lado. Sentía que iba a llorar, mis ojos...
No quería llorar en frente de él.
Intenté pestañear para no llorar pero era imposible que mis ojos no se hayan vuelto agua en segundos.
-No quise que lloraras.- me abrazó levemente.
-No, no estoy llorando.
Me alejó un poco de él y me miro a los ojos nuevamente.
-Aunque no lo creas, te conozco, Faith. Sé exactamente cada detalle de tí.
-Entonces me asusta que sepas tanto de mí...
Le devolví el abrazo. Se sentó en mi cama y ambos nos acurrucamos hasta dormirnos.
—
Ya había amanecido, si hubiese montañas en Miami, el sol estaría en lo más alto de ellas.
Giré y quedé frente a frente con Ross.
Me sentía rara al estar tan cerca de él.
Admiraba la ternura de su rostro al dormir: sus ojos, la sonrisa que esbozaban sus labios, su cabello rubio despeinado...
Abrió sus ojos lentamente y me miró.
Parecía como si quería acercarse más pero el ruido del despertador no lo permitió.
-¿Estas mejor, verdad?
-Lo estoy- le respondí tímidamente tras lo que acababa de ocurrir.
-De acuerdo ¿vamos?
-¿A dónde?- pregunté.
¿Estaba eso ocurriendo?
-A la casa de Carrie.
Mis expectativas desaparecieron instantáneamente.
-¿Ahora? ¿cómo saben que no esta en la casa?
-Le tendimos una trampa mientras dormías.
-También estabas durmiendo, Ross.
-Eso fingía...
Ross me vió dormir y... observarlo.
-¿Cómo?
-Lo que escuchaste- esbozó otra sonrisa.
-De acuerdo... ¿que trampa?
-Le dijimos que Rydel la esperaría en un bar a varios kilómetros de aquí. Es mejor que nos apuremos.- dijo Ross rápidamente.
Tomó una remera y se sacó la que tenía puesta.
Mientras lo observaba se dió vuelta a mirarme y me sonrió, al instante salí de la habitación y al cabo de unos segundos lo escuché reir y no pude evitar ruborizarme.
—
- ¿Todo listos?
- Suena patético decir eso, Rydel. - se quejó Rocky.
- No lo es, entremos.
- Tu primero Ryland, fuíste el de la idea.
- No es para tanto, es la casa de Carrie Wittaker, no la de un asesino.
Se creó un profundo silencio. Aclaré mi garganta para simular interés en entrar, mientras que, no lo tenía.
Nos fijamos en formas de entrar cuando a Riker se le ocurrió entrar por la ventana.
Estaba milagrosamente abierta.
El primero en entrar fue Ryland, luego Rydel, le siguió Ratliff, Rocky, Riker, el ante último en entrar fue Ross el cual me ayudo a entrar.
Al pisar el suelo de la casa de Carrie sentí escalofríos.
- ¿Tendrá sótano? sí que es una casa antigua... - replicó Riker dudoso.
- Supongo que lo tiene, todas estas casas viejas tienen uno. - le contestó Ratliff.
- De acuerdo, chicos. Tenemos que dividirnos en dos grupos de dos y uno de tres ¿si? - dijo Rydel.
La división consistió en Rocky con Riker, Rydel con Ratliff y Ryland
y obviamente... Ross y yo.
- Nosotros iremos al sótano. - dijo Riker. - el grupo de Rydel investigará la planta baja y ustedes, Ross y Faith se encargarán del sitio de planta alta.
Todos asistimos y comenzamos con nuestro labor.
Tenía esa pequeña esperanza de que iba a encontrar los datos que tanto ansiaba, al menos esperaba eso.
Ross subió las escaleras y lo seguí.
En un abrir y cerrar de ojos ya estábamos arriba y Ross rompió el hielo.
- ¿Que es lo que deberíamos encontrar? ¿un libro?
- Esperaría mucho más que eso, algún dato que pruebe que Carrie asesinó a su hermano.
- ¿Tom?
- Exacto.
- Pero ¿era tu vecino, verdad?
- Eso creía, pero no lo sé, Ross. Todo es muy confuso.
- ¿Quiso acercarte a ti alguna vez? - aplicó su tono de celos.
¿Celos?
-No, Ross ¿y porqué debería molestarte?
- Porque a ti te molesto que este cerca de Stephan.
-¿ Qué dices, Ross?
- La verdad.
- No, nunca estuve celosa de Stephan.
- Ahora no porque ha vuelto a Little Havana.
- Los celos no van conmigo, Ross.
- Conmigo sí. - quedamos frente a frente.
Tragó saliva.
—
- Ví todos los capítulos de esa serie, Riker, lo juro. Soy experto en estos casos de investigación.
-No te creo... si hubiese una cáscara de banana en el suelo ya te hubieses quebrado un pie.
- No te sale ser el malo de la película, Riker.
- No intento ser ese personaje.
- Déjame en paz, no molestes.
- No te hice nada, tigre. - Riker despeinó a Rocky.
- Deja mi pelo en paz.
- Perdón, cariño.
- ¿Cuantas veces te tengo que decir que no me digas así?
- Eres un adulto, lo somos... somos detectives ahora ¿de acuerdo? - replicó Riker.
La lámpara que encendía el sótano explotó mientras dejaba a este en la oscuridad.
-ROCKYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY.
-Cálmate, es sólo una lámpara.
-No es sólo una lámpara, explotó de la nada. - dijo Riker.
-Tú mismo lo dijiste, somos adultos, podemos solucionar situaciones como estas. Como por ejemplo, si algún día estamos llevando a nuestra futura esposa al hospital para...
-ENCIENDE ESA COSA.- gritó Riker.
-No puedo ver nada, apenas sé dónde estoy.
-Rocky... alguien me tocó.
-Fui yo.
-Pero Rocky... no fue en dónde tú piensas.
-¿En dónde?
-(...)
-¿Riker? mi pequeño perezoso, no temas.
-(...)
-RIKER ¿dónde estas?
—
-Rydel, revisa abajo de este escritorio, creo que encontré algo.- dijo Ratliff.
-¿Algo interesante? -preguntó curiosa.
-Lee el párrafo de ese libro y dime.
-De acuerdo.
-Ryland, busca algo y deja de usar ese celular ¿estas hablando con tu novia? - bromeó Ratliff.
-Ahora voy... y no tengo novia, desearía.
-Si yo no tengo, tú tampoco, Ryland, eres menor aún.
-Parezco más maduro que tú.- insinuó Ryland.
-¡Mientes!
-Chicos, o debo decir... chicas, basta de discutir. Encontré algo muy interesante que puede servir.
-Querrás decir que YO encontré. - dijo Ratliff.
-Exacto, buen trabajo.
-¿Qué dice?- preguntó Ryland.
Rydel leyó en voz alta permitiendo a los chicos poder escuchar.
- "Tom, edad: 19 años" pero hay algo que me llama la atención.
-¿Qué cosa?
-Dice que su nacimiento fue en 1956.
-Debería tener 199 años. - bromeó Ryland.
-Tus chistes no me agradan.- le contestó Ratliff con seriedad.
-Basta chicos, hay más.
-Sigue leyendo...
-"Tom Whittaker murió en el año 1967, dejando en soledad a su única familiar aún viva... Carrie Whittaker, edad 16 años, fallecida en 1969" - pronunció las últimas palabras dejando en su voz un rastro de escalofrío.
____________
Como soy mala las voy a dejar con la intriga y voy a subir el cap. 3/3 mañana.
1. Porque estoy re cansada para escribir.
2. Me duele mucho la garganta y siento que me voy a enfermarrrrrr.
Espero que les haya gustado ¡Comenten! gracias de nuevo por todos sus comentarios.
Otra cosa, si quieren pueden seguirme @iwontgiveafuck :)
-L.
-No mentiría sobre eso, Faith.
Comencé a ruborizarme, Ross realmente me veía especial. Luego noté que tenía a la persona aún más especial de todas a mi lado. Sentía que iba a llorar, mis ojos...
No quería llorar en frente de él.
Intenté pestañear para no llorar pero era imposible que mis ojos no se hayan vuelto agua en segundos.
-No quise que lloraras.- me abrazó levemente.
-No, no estoy llorando.
Me alejó un poco de él y me miro a los ojos nuevamente.
-Aunque no lo creas, te conozco, Faith. Sé exactamente cada detalle de tí.
-Entonces me asusta que sepas tanto de mí...
Le devolví el abrazo. Se sentó en mi cama y ambos nos acurrucamos hasta dormirnos.
—
Ya había amanecido, si hubiese montañas en Miami, el sol estaría en lo más alto de ellas.
Giré y quedé frente a frente con Ross.
Me sentía rara al estar tan cerca de él.
Admiraba la ternura de su rostro al dormir: sus ojos, la sonrisa que esbozaban sus labios, su cabello rubio despeinado...
Abrió sus ojos lentamente y me miró.
Parecía como si quería acercarse más pero el ruido del despertador no lo permitió.
-¿Estas mejor, verdad?
-Lo estoy- le respondí tímidamente tras lo que acababa de ocurrir.
-De acuerdo ¿vamos?
-¿A dónde?- pregunté.
¿Estaba eso ocurriendo?
-A la casa de Carrie.
Mis expectativas desaparecieron instantáneamente.
-¿Ahora? ¿cómo saben que no esta en la casa?
-Le tendimos una trampa mientras dormías.
-También estabas durmiendo, Ross.
-Eso fingía...
Ross me vió dormir y... observarlo.
-¿Cómo?
-Lo que escuchaste- esbozó otra sonrisa.
-De acuerdo... ¿que trampa?
-Le dijimos que Rydel la esperaría en un bar a varios kilómetros de aquí. Es mejor que nos apuremos.- dijo Ross rápidamente.
Tomó una remera y se sacó la que tenía puesta.
Mientras lo observaba se dió vuelta a mirarme y me sonrió, al instante salí de la habitación y al cabo de unos segundos lo escuché reir y no pude evitar ruborizarme.
—
- ¿Todo listos?
- Suena patético decir eso, Rydel. - se quejó Rocky.
- No lo es, entremos.
- Tu primero Ryland, fuíste el de la idea.
- No es para tanto, es la casa de Carrie Wittaker, no la de un asesino.
Se creó un profundo silencio. Aclaré mi garganta para simular interés en entrar, mientras que, no lo tenía.
Nos fijamos en formas de entrar cuando a Riker se le ocurrió entrar por la ventana.
Estaba milagrosamente abierta.
El primero en entrar fue Ryland, luego Rydel, le siguió Ratliff, Rocky, Riker, el ante último en entrar fue Ross el cual me ayudo a entrar.
Al pisar el suelo de la casa de Carrie sentí escalofríos.
- ¿Tendrá sótano? sí que es una casa antigua... - replicó Riker dudoso.
- Supongo que lo tiene, todas estas casas viejas tienen uno. - le contestó Ratliff.
- De acuerdo, chicos. Tenemos que dividirnos en dos grupos de dos y uno de tres ¿si? - dijo Rydel.
La división consistió en Rocky con Riker, Rydel con Ratliff y Ryland
y obviamente... Ross y yo.
- Nosotros iremos al sótano. - dijo Riker. - el grupo de Rydel investigará la planta baja y ustedes, Ross y Faith se encargarán del sitio de planta alta.
Todos asistimos y comenzamos con nuestro labor.
Tenía esa pequeña esperanza de que iba a encontrar los datos que tanto ansiaba, al menos esperaba eso.
Ross subió las escaleras y lo seguí.
En un abrir y cerrar de ojos ya estábamos arriba y Ross rompió el hielo.
- ¿Que es lo que deberíamos encontrar? ¿un libro?
- Esperaría mucho más que eso, algún dato que pruebe que Carrie asesinó a su hermano.
- ¿Tom?
- Exacto.
- Pero ¿era tu vecino, verdad?
- Eso creía, pero no lo sé, Ross. Todo es muy confuso.
- ¿Quiso acercarte a ti alguna vez? - aplicó su tono de celos.
¿Celos?
-No, Ross ¿y porqué debería molestarte?
- Porque a ti te molesto que este cerca de Stephan.
-¿ Qué dices, Ross?
- La verdad.
- No, nunca estuve celosa de Stephan.
- Ahora no porque ha vuelto a Little Havana.
- Los celos no van conmigo, Ross.
- Conmigo sí. - quedamos frente a frente.
Tragó saliva.
—
- Ví todos los capítulos de esa serie, Riker, lo juro. Soy experto en estos casos de investigación.
-No te creo... si hubiese una cáscara de banana en el suelo ya te hubieses quebrado un pie.
- No te sale ser el malo de la película, Riker.
- No intento ser ese personaje.
- Déjame en paz, no molestes.
- No te hice nada, tigre. - Riker despeinó a Rocky.
- Deja mi pelo en paz.
- Perdón, cariño.
- ¿Cuantas veces te tengo que decir que no me digas así?
- Eres un adulto, lo somos... somos detectives ahora ¿de acuerdo? - replicó Riker.
La lámpara que encendía el sótano explotó mientras dejaba a este en la oscuridad.
-ROCKYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY.
-Cálmate, es sólo una lámpara.
-No es sólo una lámpara, explotó de la nada. - dijo Riker.
-Tú mismo lo dijiste, somos adultos, podemos solucionar situaciones como estas. Como por ejemplo, si algún día estamos llevando a nuestra futura esposa al hospital para...
-ENCIENDE ESA COSA.- gritó Riker.
-No puedo ver nada, apenas sé dónde estoy.
-Rocky... alguien me tocó.
-Fui yo.
-Pero Rocky... no fue en dónde tú piensas.
-¿En dónde?
-(...)
-¿Riker? mi pequeño perezoso, no temas.
-(...)
-RIKER ¿dónde estas?
—
-Rydel, revisa abajo de este escritorio, creo que encontré algo.- dijo Ratliff.
-¿Algo interesante? -preguntó curiosa.
-Lee el párrafo de ese libro y dime.
-De acuerdo.
-Ryland, busca algo y deja de usar ese celular ¿estas hablando con tu novia? - bromeó Ratliff.
-Ahora voy... y no tengo novia, desearía.
-Si yo no tengo, tú tampoco, Ryland, eres menor aún.
-Parezco más maduro que tú.- insinuó Ryland.
-¡Mientes!
-Chicos, o debo decir... chicas, basta de discutir. Encontré algo muy interesante que puede servir.
-Querrás decir que YO encontré. - dijo Ratliff.
-Exacto, buen trabajo.
-¿Qué dice?- preguntó Ryland.
Rydel leyó en voz alta permitiendo a los chicos poder escuchar.
- "Tom, edad: 19 años" pero hay algo que me llama la atención.
-¿Qué cosa?
-Dice que su nacimiento fue en 1956.
-Debería tener 199 años. - bromeó Ryland.
-Tus chistes no me agradan.- le contestó Ratliff con seriedad.
-Basta chicos, hay más.
-Sigue leyendo...
-"Tom Whittaker murió en el año 1967, dejando en soledad a su única familiar aún viva... Carrie Whittaker, edad 16 años, fallecida en 1969" - pronunció las últimas palabras dejando en su voz un rastro de escalofrío.
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Como soy mala las voy a dejar con la intriga y voy a subir el cap. 3/3 mañana.
1. Porque estoy re cansada para escribir.
2. Me duele mucho la garganta y siento que me voy a enfermarrrrrr.
Espero que les haya gustado ¡Comenten! gracias de nuevo por todos sus comentarios.
Otra cosa, si quieren pueden seguirme @iwontgiveafuck :)
-L.
(Maratón bc Riker's birthday 1/3) Capítulo 25: Planes.
-Faith...- sonaba como un susurro en mis oídos.- ¿estas bien?
Me sentía muy mal, apenas podía moverme... veía todo borroso. Ni siquiera sabía quien me estaba hablando. Lo único que sabía era que ya no estaba en la casa de Carrie, lo demás no estaba incluído en mi mente.
Cuando logré ponerme de pie, mi cabeza daba vueltas y sentía nauseas.
En un abrir y cerrar de ojos estaba totalmente actualizada con respecto en dónde estaba.
Tenía a mi lado a Rydel con su rostro preocupado.
-¿Estas bien?- continuó.
-Sí, Rydel... estoy bien.
Sentí mis piernas tambalear y me desmayé... otra vez.
—
Esta vez no reconocía en dónde estaba, todo era completamente blanco y la poca luz que había era artificial.
Estaba en un hospital.
No sabía que día era ni mucho menos que hora del día era.
Alguien entró a mi habitación, escuché el sonido de la puerta abrirse, era ROSS.
-Faith ¿cómo estas?- acarició mi cabello suavemente.
-Me duele mucho la cabeza ¿qué me pasó, Ross?- dije con mi voz débil.
-Rydel te encontró desmayada en la casa de Carrie, estabas desorientada y te desmayaste de nuevo.
-¿Carrie?
-¿No recuerdas quien es?
-Claro que sí, ella asesinó a... un chico. No recuerdo su nombre.
-Faith, necesitas descansar.
-Y tú necesitas creerme. Créeme, Ross.
-Te creo.- dijo dudando.
-No es cierto, dudas de lo que digo... piensas que es mentira.
-Es que es algo inusual, no existe.
-Si que ocurrió...
Ross no me creía, siempre había pensado que tenía al menos un poco de confianza en mis palabras pero no era cierto... no creía en mí.
-Descansa...- se despidió con un beso en la frente y se dirigió por la misma puerta por dónde había entrado.
-Ross...
-¿Si?
-¿Qué tenías que decirme?- me costaba hablar.
-Nada, olvídalo.- me guiñó el ojo.
Me acomodé en la cama del hospital pero no pude dormir con la incertidumbre de todo lo que había pasado, por qué había terminado en ese hospital y... ¿qué tenía para decirme Ross?
Me levanté de la cama, mis piernas temblaban y aún me sentía mareada. Tenía miedo de volver a desmayarme, me sentía muy mal.
Me acerqué a la puerta y escuché voces... eran Riker y Ross.
-Todo se ha arruinado, debe doler...- dijo Riker.
-Tenía muchas ganas de salir con ella.- replicó Ross con su voz expresando pena.
-No será la última oportunidad.
-Por algo pasó, Riker. Quiere decir que el destino no me quiere con Faith.
FAITH.
SALIR.
YO.
ROSS QUERÍA INVITARME A SALIR.
¿Porqué? ¿Que veía en mí? ¿Acaso le gustaba?
Muy dentro de mí sentía eso, era oficial. Cada vez que lo sentía cerca, cada vez que hablaba conmigo, sentía ese sentimiento que nunca había experimentado. ¿Porqué era así?
Todo era complicado.
¿Habrá sido por eso que terminé en un hospital? ¿Qué habrá querido Carrie de mí?
Surgieron todas esas dudas en mi mente y quería respuestas.
Sentía ganas de interrogar a todas las personas que conocía si fuese necesario.
Entonces ahí se me ocurrió una idea. Iría a la casa de Carrie, pero no sola esta vez.
Necesitaba más información sobre Tom... TOM.
Ella lo había asesinado.
—
Dos días sin comer y aún me sentía mal.
Mi familia estaba a mi lado, les dolía volver a su casa y dejarme en ese estado, pero me sentía mejor a comparación de los días anteriores.
Antes sólo había dolor, ahora había dudas, odio, tristeza y bronca.
Sentía una mezcla de emociones que querían escapar con furia de mi cuerpo.
Mi mundo siempre había sido complicado.
Recordaba cuando vivía en París y salía con mis antiguas amigas, dónde me hacían bromas, nos reíamos, conocíamos gente nueva, incluyendo a R5.
Nunca olvidaría ese concierto al cual fuí y conocí a los chicos.
Siempre se habían preocupado por mí, eran los mejores amigos que podría haber tenido.
Riker, Rydel, Ratliff, Ryland, Rocky y Ross formaban parte de mi vida, jamás quería dejarlos ir.
¿Que pasaría si tendrían que hacer otro tour? no podría alejarme de ellos otra vez.
-Hola.- sentí la voces de los chicos en el cuarto.
Mi familia se fue a la sala saludándome y nos dejó a los 7 en la habitación.
- ¿Cómo estas, Faith?- preguntó Ratliff.
- Bien, Ratliff... gracias. Me siento intrigada por cómo llegué a desmayarme en la casa de Carrie.
- Esa chica estaba actuando raro últimamente, debí saberlo, Faith.- lamentó Rydel.
- No importa, chicos. Lo que quiero hacer ahora es averiguar sobre ella.
- Podríamos ir a la casa cuando ella no este.
- Excelente pero arriesgada idea, ¿vive sola?- pregunté.
- Vive sola, su familia vive en Oregon.- replicó Rocky.
- ¿Como sabes?- preguntaron todos a la vez.
- Me contó.
- Rocky... - lo miramos y el rió.
- De acuerdo, cuando Faith se recupere vamos a ir a la casa de Carrie, reuniremos datos y averiguaremos porqué quiso "secuestrarla"- dijo Ryland.
- ¿Secuestrarme?
- Es una posibilidad...
Sentí un escalofrío recorrer mi cuerpo.
Ross estaba callado, parecía estar pensando en cosas en silencio.
-Ross ¿estas bien?- le pregunté.
Me miró repentinamente y sonrió.
-Estoy bien.
Todos los chicos menos Ross abandonaron la habitación dejándonos a los dos solos.
Ross se sentó en un sillón al lado de mi cama y acomodó su cabeza en mi cama.
Quise acariciar ese cabello rubio pero no lo hice... debía controlarme con mis acciones.
-¿Qué te pasa?- volví a preguntar.
Levantó su rostro y me miro a los ojos.
-Quería hacer algo pero no pude hacerlo.
-¿Qué? ¿qué cosa?
Presentía lo que estaba por venir.
-Salir contigo, Faith.
____________
Primer capítulo de maratón especial cumpleaños N° 22 de Riker Anthony Lynch (?).
Te amo bebé, sos una de las personas más especiales en mi vida.
-L.
Me sentía muy mal, apenas podía moverme... veía todo borroso. Ni siquiera sabía quien me estaba hablando. Lo único que sabía era que ya no estaba en la casa de Carrie, lo demás no estaba incluído en mi mente.
Cuando logré ponerme de pie, mi cabeza daba vueltas y sentía nauseas.
En un abrir y cerrar de ojos estaba totalmente actualizada con respecto en dónde estaba.
Tenía a mi lado a Rydel con su rostro preocupado.
-¿Estas bien?- continuó.
-Sí, Rydel... estoy bien.
Sentí mis piernas tambalear y me desmayé... otra vez.
—
Esta vez no reconocía en dónde estaba, todo era completamente blanco y la poca luz que había era artificial.
Estaba en un hospital.
No sabía que día era ni mucho menos que hora del día era.
Alguien entró a mi habitación, escuché el sonido de la puerta abrirse, era ROSS.
-Faith ¿cómo estas?- acarició mi cabello suavemente.
-Me duele mucho la cabeza ¿qué me pasó, Ross?- dije con mi voz débil.
-Rydel te encontró desmayada en la casa de Carrie, estabas desorientada y te desmayaste de nuevo.
-¿Carrie?
-¿No recuerdas quien es?
-Claro que sí, ella asesinó a... un chico. No recuerdo su nombre.
-Faith, necesitas descansar.
-Y tú necesitas creerme. Créeme, Ross.
-Te creo.- dijo dudando.
-No es cierto, dudas de lo que digo... piensas que es mentira.
-Es que es algo inusual, no existe.
-Si que ocurrió...
Ross no me creía, siempre había pensado que tenía al menos un poco de confianza en mis palabras pero no era cierto... no creía en mí.
-Descansa...- se despidió con un beso en la frente y se dirigió por la misma puerta por dónde había entrado.
-Ross...
-¿Si?
-¿Qué tenías que decirme?- me costaba hablar.
-Nada, olvídalo.- me guiñó el ojo.
Me acomodé en la cama del hospital pero no pude dormir con la incertidumbre de todo lo que había pasado, por qué había terminado en ese hospital y... ¿qué tenía para decirme Ross?
Me levanté de la cama, mis piernas temblaban y aún me sentía mareada. Tenía miedo de volver a desmayarme, me sentía muy mal.
Me acerqué a la puerta y escuché voces... eran Riker y Ross.
-Todo se ha arruinado, debe doler...- dijo Riker.
-Tenía muchas ganas de salir con ella.- replicó Ross con su voz expresando pena.
-No será la última oportunidad.
-Por algo pasó, Riker. Quiere decir que el destino no me quiere con Faith.
FAITH.
SALIR.
YO.
ROSS QUERÍA INVITARME A SALIR.
¿Porqué? ¿Que veía en mí? ¿Acaso le gustaba?
Muy dentro de mí sentía eso, era oficial. Cada vez que lo sentía cerca, cada vez que hablaba conmigo, sentía ese sentimiento que nunca había experimentado. ¿Porqué era así?
Todo era complicado.
¿Habrá sido por eso que terminé en un hospital? ¿Qué habrá querido Carrie de mí?
Surgieron todas esas dudas en mi mente y quería respuestas.
Sentía ganas de interrogar a todas las personas que conocía si fuese necesario.
Entonces ahí se me ocurrió una idea. Iría a la casa de Carrie, pero no sola esta vez.
Necesitaba más información sobre Tom... TOM.
Ella lo había asesinado.
—
Dos días sin comer y aún me sentía mal.
Mi familia estaba a mi lado, les dolía volver a su casa y dejarme en ese estado, pero me sentía mejor a comparación de los días anteriores.
Antes sólo había dolor, ahora había dudas, odio, tristeza y bronca.
Sentía una mezcla de emociones que querían escapar con furia de mi cuerpo.
Mi mundo siempre había sido complicado.
Recordaba cuando vivía en París y salía con mis antiguas amigas, dónde me hacían bromas, nos reíamos, conocíamos gente nueva, incluyendo a R5.
Nunca olvidaría ese concierto al cual fuí y conocí a los chicos.
Siempre se habían preocupado por mí, eran los mejores amigos que podría haber tenido.
Riker, Rydel, Ratliff, Ryland, Rocky y Ross formaban parte de mi vida, jamás quería dejarlos ir.
¿Que pasaría si tendrían que hacer otro tour? no podría alejarme de ellos otra vez.
-Hola.- sentí la voces de los chicos en el cuarto.
Mi familia se fue a la sala saludándome y nos dejó a los 7 en la habitación.
- ¿Cómo estas, Faith?- preguntó Ratliff.
- Bien, Ratliff... gracias. Me siento intrigada por cómo llegué a desmayarme en la casa de Carrie.
- Esa chica estaba actuando raro últimamente, debí saberlo, Faith.- lamentó Rydel.
- No importa, chicos. Lo que quiero hacer ahora es averiguar sobre ella.
- Podríamos ir a la casa cuando ella no este.
- Excelente pero arriesgada idea, ¿vive sola?- pregunté.
- Vive sola, su familia vive en Oregon.- replicó Rocky.
- ¿Como sabes?- preguntaron todos a la vez.
- Me contó.
- Rocky... - lo miramos y el rió.
- De acuerdo, cuando Faith se recupere vamos a ir a la casa de Carrie, reuniremos datos y averiguaremos porqué quiso "secuestrarla"- dijo Ryland.
- ¿Secuestrarme?
- Es una posibilidad...
Sentí un escalofrío recorrer mi cuerpo.
Ross estaba callado, parecía estar pensando en cosas en silencio.
-Ross ¿estas bien?- le pregunté.
Me miró repentinamente y sonrió.
-Estoy bien.
Todos los chicos menos Ross abandonaron la habitación dejándonos a los dos solos.
Ross se sentó en un sillón al lado de mi cama y acomodó su cabeza en mi cama.
Quise acariciar ese cabello rubio pero no lo hice... debía controlarme con mis acciones.
-¿Qué te pasa?- volví a preguntar.
Levantó su rostro y me miro a los ojos.
-Quería hacer algo pero no pude hacerlo.
-¿Qué? ¿qué cosa?
Presentía lo que estaba por venir.
-Salir contigo, Faith.
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Primer capítulo de maratón especial cumpleaños N° 22 de Riker Anthony Lynch (?).
Te amo bebé, sos una de las personas más especiales en mi vida.
-L.
miércoles, 6 de noviembre de 2013
Capítulo 24: Mi única salvación.
-Faith...-empezó con una sonrisa- vas a ser tía.
—
¡No podía creer que iba a tener un sobrino/a!
Era la noticia más linda que había recibido durante todo ese tiempo.
Sentí mis pestañas húmedas.
Estaba llorando.
-¡Felicitaciones, Anabell!- la abracé de inmediato.
Comenzamos a hablar sobre nombres y pensar en toda la felicidad que estaba por venir, pero luego pensé otras cosas... todo lo que me hacía mal.
No tenia futuro.
No tenía casi amigos.
Mi familia vivía lejos.
Recordé la razón por la cual me había mudado a Miami ¿quería descansar? ¿sentirme relajada? ¡todo eso era peor! estaba empeorando... me sentía sola, frustrada, no estaba conforme con lo que hacía, sentía miedo de vivir en mi propia casa, ¿porqué me tuve que mudar?
Lo mejor hubiese sido volver pero ya era tarde, estaba atrapada en esa vida sólo por una cosa...
—
-¡Ross!
-Estoy al lado tuyo, no es necesario que me grites.
-No importa, Ross.- susurró Rydel.
Rydel era la hermana más dulce que podría haber existido.
-¿Qué tengo que hacer?
-Primero que nada, Ross... no seas grosero, pórtate bien.
-¿Y si le digo y no quiere salir conmigo?
-Es un riesgo que hay que correr.- me peinó.- podrías peinarte al salir de ducharte.
-Es mucho trabajo.
-De acuerdo, ¿compraste... eso?
-¿Qué cosa?- le pregunté.
-¡Hola!
-Hola, Riker.- dijimos al mismo tiempo.
-Ross, si te peinarías todos los días te verías mucho más... formal de lo usual.
-¿Es eso un cumplido?
-Exacto.
Rydel me dio una palmada en la espalda y subió las escaleras.
-¿Le pediste disculpas a Faith sobre el otro día?
-No la ví durante este tiempo, Ross.
-La próxima vez que la veas... ya sabes.
Riker asintió.
—
Estaba lista para salir con Carrie.
Mi familia insistió en quedarse en un hotel tras yo haberles dicho mil veces que tenía suficiente lugar para todos... luego pensé que eso era orgullo, lo cual yo tenía.
Tomé mi celular y cerré la puerta. Al mirar para un árbol de mi jardín ví que Riker me estaba espiando, no era la primera vez.
-¿Riker?
-Faith... tengo que decirte algo.- dijo con voz tímida y su rostro reflexivo.
-(...)
-Quería disculparme por mi comportamiento de la última vez, no volverá a ocurrir. Estaba muy frustrado ese día, no sé porque lo hice.
-No importa, Riker. Ya pasó.
-¿Podemos ser amigos como antes?
-Sí, Riker... podemos.- noté una sonrisa reflejarse en su rostro.
-¿A dónde vas?- preguntó.
-Voy a salir con una amiga, tengo cosas que hablar con ella.
-¿Vas a volver?
-Claro ¿porque?
-Quería saberlo...
-¿Pasó algo, Riker?
-Esta todo bien, no te preocupes.
Riker estaba actuando extraño.
No lo conocía tan bien pero era muy obvio que de eso se trataba su comportamiento.
Me despedí de Riker y seguí caminando hasta llegar a la casa de Carrie.
-Hola, Faith.
-¡Hola!
-Pasa, tengo muchas cosas que contarte...
Cerró la puerta.
Me había atacado un fuerte dolor de estómago desde que Carrie me había dado ese trozo de pastel. Además, no me estaba cayendo muy bien todo lo que decía.
Me asustaba.
¿Estaba acaso temblando?
-Entonces... Tom no pudo salir de esa casa, al estar encerrado, no pudo escapar. A los dos meses vendieron la casa y lo encontraron, pero ya no estaba vivo.
—
¡No podía creer que iba a tener un sobrino/a!
Era la noticia más linda que había recibido durante todo ese tiempo.
Sentí mis pestañas húmedas.
Estaba llorando.
-¡Felicitaciones, Anabell!- la abracé de inmediato.
Comenzamos a hablar sobre nombres y pensar en toda la felicidad que estaba por venir, pero luego pensé otras cosas... todo lo que me hacía mal.
No tenia futuro.
No tenía casi amigos.
Mi familia vivía lejos.
Recordé la razón por la cual me había mudado a Miami ¿quería descansar? ¿sentirme relajada? ¡todo eso era peor! estaba empeorando... me sentía sola, frustrada, no estaba conforme con lo que hacía, sentía miedo de vivir en mi propia casa, ¿porqué me tuve que mudar?
Lo mejor hubiese sido volver pero ya era tarde, estaba atrapada en esa vida sólo por una cosa...
—
-¡Ross!
-Estoy al lado tuyo, no es necesario que me grites.
-No importa, Ross.- susurró Rydel.
Rydel era la hermana más dulce que podría haber existido.
-¿Qué tengo que hacer?
-Primero que nada, Ross... no seas grosero, pórtate bien.
-¿Y si le digo y no quiere salir conmigo?
-Es un riesgo que hay que correr.- me peinó.- podrías peinarte al salir de ducharte.
-Es mucho trabajo.
-De acuerdo, ¿compraste... eso?
-¿Qué cosa?- le pregunté.
-¡Hola!
-Hola, Riker.- dijimos al mismo tiempo.
-Ross, si te peinarías todos los días te verías mucho más... formal de lo usual.
-¿Es eso un cumplido?
-Exacto.
Rydel me dio una palmada en la espalda y subió las escaleras.
-¿Le pediste disculpas a Faith sobre el otro día?
-No la ví durante este tiempo, Ross.
-La próxima vez que la veas... ya sabes.
Riker asintió.
—
Estaba lista para salir con Carrie.
Mi familia insistió en quedarse en un hotel tras yo haberles dicho mil veces que tenía suficiente lugar para todos... luego pensé que eso era orgullo, lo cual yo tenía.
Tomé mi celular y cerré la puerta. Al mirar para un árbol de mi jardín ví que Riker me estaba espiando, no era la primera vez.
-¿Riker?
-Faith... tengo que decirte algo.- dijo con voz tímida y su rostro reflexivo.
-(...)
-Quería disculparme por mi comportamiento de la última vez, no volverá a ocurrir. Estaba muy frustrado ese día, no sé porque lo hice.
-No importa, Riker. Ya pasó.
-¿Podemos ser amigos como antes?
-Sí, Riker... podemos.- noté una sonrisa reflejarse en su rostro.
-¿A dónde vas?- preguntó.
-Voy a salir con una amiga, tengo cosas que hablar con ella.
-¿Vas a volver?
-Claro ¿porque?
-Quería saberlo...
-¿Pasó algo, Riker?
-Esta todo bien, no te preocupes.
Riker estaba actuando extraño.
No lo conocía tan bien pero era muy obvio que de eso se trataba su comportamiento.
Me despedí de Riker y seguí caminando hasta llegar a la casa de Carrie.
-Hola, Faith.
-¡Hola!
-Pasa, tengo muchas cosas que contarte...
Cerró la puerta.
Me había atacado un fuerte dolor de estómago desde que Carrie me había dado ese trozo de pastel. Además, no me estaba cayendo muy bien todo lo que decía.
Me asustaba.
¿Estaba acaso temblando?
-Entonces... Tom no pudo salir de esa casa, al estar encerrado, no pudo escapar. A los dos meses vendieron la casa y lo encontraron, pero ya no estaba vivo.
-Carrie, ¿la casa se trata de la mía?
-Adivinaste.- sonrió.
Mi cabeza daba vueltas y no podía controlarme, sentía que me iba a desmayar.
Me sentía muy mal.
Quería vomitar.
-Carrie, ¿qué me diste?
Ví que Carrie dijo algo, pero observé que sus labios se movían... no podía escuchar.
MI CABEZA.
-Tengo que ir al baño.- logré decir.
-Quizá sea la última vez.
-¿Qué?- escuché esa última frase.
No estaba a salvo cerca de ella.
¡Tenía claustrofobia!
Corrí hasta el baño y tomé mi celular, marqué el número de Ross, era el único que podía ayudarme.
Era mi única salvación.
-Ross.- dije en voz baja.
-¿Qué pasa, Faith? tengo que decirte algo pero voy a dejar que tú lo digas primero.
-Estoy encerrada, Carrie me secuest...- no pude terminar la frase.
____________
¿Qué opinan de este capítulo? necesito críticas ya que si no les gusta, no valdría la pena seguirla.
¡Comentennnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn!
-L.
¿Qué opinan de este capítulo? necesito críticas ya que si no les gusta, no valdría la pena seguirla.
¡Comentennnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn!
-L.
Capítulo 23: La verdad siempre sale a la luz.
En un segundo rompió el hielo.
-Faith, necesito preguntarte algo.
-¿Qué pasa, Ross?
-¿Besaste a Riker hace unos días?
-(...)
-------------------------------------------------------------------
-Faith, te hice una pregunta.- esa frase hizo que me alterara.
-¿Debería importarte, Ross? No somos nada ni nunca lo fuimos. Tengo derecho a hacer lo que quiera.
-Quiere decir que es verdad...
-No, no es verdad...- dije ruborizándome.
-Hay veces dónde dudo de lo que dices, Faith...
-¿Porqué te importa tanto?
-No significa que me importe.
-Sino ¿porqué preguntarías?
-No... no sé.- sus ojos brillaban cuando me miraba.
-Tengo que irme, Ross.
Entré a mi casa dónde se distinguía un gran silencio.
Todavía tenía la gran duda de porqué Carrie se había llevado el libro que contenía la "verdad" sobre su hermano o sobre ¿Tom?
Por cierto, ¿dónde estaría el libro? no soportaba la intriga... necesitaba encontrarlo.
Mi familia me visitaría al otro día y apenas había limpiado la casa, había un gran desorden y ya era tarde.
¿Porqué tenía que crecer? la vida se volvía complicada desde que me había mudado.
Quería volver a ser una chica de 16 años dónde su vida era más fácil... la secundaria, amigos, salidas.
En esos días apenas salía, había abandonado la universidad y estudiaba algo que no me aseguraba un gran futuro por delante.
¿Hasta dónde llegaste, Faith? ¿qué lograste durante este tiempo?
NADA.
Las voces retumbaban en mi mente y no sólo estaban en mi mente...
-Estas cada vez más cerca, sólo un poco más.- aquella voz sonó casi como un zumbido.
-¿Hay alguien?- pregunté.
-(...) -se oía una respiración, solamente eso.
-¿Hola?- volví a preguntar.
-Hola, Faith... esperaba que me tomaras en cuenta uno de estos días.
-------------------------------------------------------
-Ross, deja la guitarra y escúchame.
Ignoré su comentario. Estaba enojado, bastante.
-Si no quieres escucharme nunca vamos a volver a hablarnos.
-¿Porqué no me dijiste, Riker? sabes lo que Faith significa para mí.- mi voz sonó en toda la habitación.
-Estaba muy mal ese día, la ruptura...
-No me importa cómo te hayas sentido, deberías haber pensado un momento antes de hacerlo.
-Tampoco es el fin del mundo, Ross. Voy a pedirle perdón en cuanto la vea, lo prometo.
Riker me dió unas palmadas en la espalda pero no recomenzaba en lo que me había hecho.
Me había traicionado.
Todo el tiempo le decía lo que sentía con respecto a Faith pero esta vez lo había ignorado.
-Ella es muy especial, Riker... cuando estoy junto a ella siento que ilumina mi mundo, que me siento la persona más feliz a su lado.
-Siento no haber notado eso, bro.
Lo miré con cara de desaprobación y luego miré al piso.
-¿Vas a invitarla algún día a salir?
-Nunca pensé en eso.
Un momento,
¡NUNCA PENSÉ EN ESO!
Tenía al rostro de Faith grabado en mi mente las 24 hs del día y nunca la había invitado a salir. No sabía cómo ella se sentía al estar a mi lado.
-Invítala.
-Tengo que correr el riesgo.
-De acuerdo, pero tengo que decirte algo antes.
-¿Qué cosa?
-Estaba enojada o celosa cuando hablé con ella, por Stephan.
-¿Stephan? habrá sido la última vez que estuve con ella, cuando estábamos abrazados.
-Deberías inventar una buena excusa.
-No necesito excusas... sólo tengo que decirle la verdad.
-------------------------------------------------------------------
Estaba en el sótano buscando y rastreando sobre Tom otra vez. Estaba completamente segura de que la voz que había sentido hace unas horas había sido de él.
¿Acaso él había vivido en mi casa anteriormente? ¿porqué todo era tan extraño?
Guardé unos libros viejos en la última caja y me rendí. La única pista sobre él estaba en ese libro, pero lo tenía Carrie... ¿lo tendría aún?
Marqué su número en mi celular y la llamé.
No atendía hasta que por fin...
Había tono.
-¡Hola, Carrie!
-Hola, Faith.
-Te llamaba para saber cómo te encontrabas, me llamó la atención tu estado la última vez que nos vimos...
-Lo sé, no estaba bien. Directamente fuí al hospital y... lo siento.
-No importa, Carrie. ¿Podríamos vernos mañana? a la tarde... a la mañana estoy ocupada.
-Claro, pasaré por tu casa.
-De acuerdo.
Aunque Carrie no quisiera, debía preguntarle sobre Tom... tenía que saber.
El de la fotografía ¡era él!
En esa casa ocurrían cosas muy extrañas pero algo me mantenía en ella, no quería irme.
Me recosté y al fin logré conciliar el sueño.
-------------------------------------------------------------------
Al despertarme el ruido del teléfono de la cocina sonó como si estuviese al lado de mi oído.
-¿Hola?
-Hola, Faith... tengo que decirte algo.- era Ross.
-¿Qué cosa?
-Tengo que decirlo personalmente.
-Hoy a la noche, durante el día estoy ocupada.
Me dijo el horario en el que me pasaría a buscar y colgó.
Faltaban horas para que llegara mi familia, no sabía cual sería mi reacción al volver a verlos...
Me arreglé para recibirlos, en unas horas habrían llegado, cuando... tocaron la puerta. Estaba segura de que eran ellos.
-¡Faith!- mis padres me abrazaron al mismo tiempo.
-No tienen una idea de cuánto los extrañé.
-Nosotros también.- dijo Anabell.
Pasamos toda la mañana hablando mientras desayunábamos, mi hermana dijo que tenía una gran noticia que darme. Me sentí emocionada y especial... todos tenían algo para decirme.
-Faith...-empezó con una sonrisa- vas a ser tía.
__________________________________
Holas, gurls! Espero que les guste... quiero más drama, me gustan esas cosas (?)
¿qué les parece que debería pasar? cualquier cosa... ¡comenten! Muchas gracias :)
-L.
lunes, 4 de noviembre de 2013
Capítulo 22: Descubrimientos.
Ross se acercó a mí para besarme pero yo corrí la cara, no quería confundir todo otra vez.
-¿Qué pasa?
-Simplemente no creo lo que me dices, Ross.
Bajó la vista confundido y sentí que iba a llorar.
--------------------------------------------------------------------
En esos días ví que Stephan estaba muy "pegada" a Ross todo el tiempo pero ¿debía eso afectarme? él no era más que algo así como un amigo y todo lo que realmente había sentido por él formaba parte del pasado.
Salían juntos, iban a la casa del otro todo el tiempo, era una señal de que pasaba algo pero no estaba segura.
Últimamente estaba muy unida a Rydel y a Carrie, esa tarde me estaban ayudando a arreglar mi casa ya que al otro día venían a visitarme mis familiares.
Estaba doblando ropa a prisa ya que en unas horas debía ir a mi primera clase de teatro cuando de repente escuché un grito de Rydel llamándome desde ¿el sótano?
-¿Qué sucede, Rydel?- pregunté.
-No sabía que tu casa tenía sótano, hay realmente un gran desorden aquí abajo.
-Yo tampoco ¿dónde estaba la puerta?
-En el clóset.
Comencé a ver libros viejos, telas, aparatos electrónicos antiguos e incluso una máquina de escribir, todo estaba muy sucio, parecía como si nadie hubiese bajado a ese sótano por siglos. Pero había algo parecido a un libro que no lo era. Era algo así como un álbum de fotografías.
Lo abrí y contenía fotos y frases escritas en las hojas amarillentas. Seguí cambiando de páginas a medida que leía lo que decían aquellas carillas.
Me detuve al ver la foto de un chico demasiado parecido a mi vecino, Tom.
-Rydel ¿no es parecido este chico a Tom? el chico que vive aquí al lado.- dije mostrándole la foto.
-¡Es verdad! ¿qué dice?
-No entiendo la letra.
-Déjame leer- ordenó Carrie.
Carrie leyó en voz baja y de repente su rostro se pintó de color blanco.
Estaba totalmente pálida.
-Es él.
-¿Tom?
No respondió.
-¡Carrie! ¡contesta!
-(...)
Carrie subió las escaleras con el libro en la mano, como si quisiera que no supiéramos lo que este decía.
Rydel la siguió y yo seguí atrás de ella. Cuando estábamos en la sala otra vez, no había rastros de Carrie.
-¿A dónde se fue?
-Habrá salido a la calle ¿porqué se llevo el libro?
-No lo sé, Rydel. Esto es muy extraño.
Salimos de la casa y el cielo se tiñó de naranja como una acuarela.
No había nadie, la calle estaba desierta, excepto Carrie que estaba sentada en la arena. Corrimos hacia ella, ella no notó nuestra presencia. Tenía su cabeza sobre sus manos y su cabello marrón estaba totalmente mojado.
-Carrie ¿te sientes bien?- noté que el libro ya no estaba en sus manos.
-(...)
-Carrie, por favor contesta ¿qué te pasa?
-Era mi hermano.- dijo en un susurro.
-¿Quién?- preguntó Rydel que parecía no haber entendido.
-¿Porqué era? ¿quién era él?
Se levantó y se fue. Miré a Rydel e hizo un gesto de negación para que no la siguiéramos.
-Tengo ahora esa duda, Rydel.
-Jamás me contó que tenía un hermano. Somos amigas hace 8 años.
-Cuando esté más calmada le volveremos a preguntar, ahora no es conveniente.
--------------------------------------------------------------------
Toqué la puerta y una señora mayor me abrió y me saludó con una sonrisa.
-Buenas tardes, vengo por la clase de teatro.- le dije.
-Por supuesto, es por esa puerta- me respondió señalando una puerta color beige.
Entré con vergüenza pero me calmé al ver algunos rostros con el mismo sentimiento.
Había unas sillas ubicadas en un círculo que dejaba un hueco en el medio de la gran habitación. La que parecía ser la profesora estaba parada en ese hueco, me acerqué para saludarla.
-Hola, soy Faith.
-Mucho gusto, Faith. Mi nombre es Morgan. Es tu primera clase ¿verdad?
Asentí tímidamente.
Me senté en una de las sillas y comencé a ver como la sala se iba llenando de gente de mi misma edad.
-Bienvenidos.- dijo Morgan. -En esta clase vamos a aprender a soltar nuestras emociones, dejarnos llevar por nuestros sentimientos, adquirir una nueva pasión. Por eso estamos aquí ¿no es cierto?
Vamos a comenzar con una actividad muy sencilla.- dijo mirándome fijo.
-Busquen una pareja y déjense llevar por una situación dramática. En este caso, me gustaría que interpreten una escena dónde se descubre algo trágico.
Miré alrededor de la sala y descubrí que un chico me miraba sonriendo. Al instante le devolví la sonrisa.
-¿Puedo ser tu pareja?
-Claro- dije tímida.
-Pueden comenzar. Pasen al frente, chicos.- nos dijo a nosotros.- comentó Morgan de nuevo.
-No puedo creer que no me hayas dicho sobre ese cadáver.- inventó el chico.
Aún no sabía su nombre... ni él el mío.
-Él me había dicho que lo oculte en el bosque ¡sin decírselo a nadie! no podía traicionarlo.
El chico se acercó con una mirada amenazánte.
-¿Hasta cuando creías que ibas a ocultarme esto?
-No puedes obligarme a hacer lo que tú me digas, hago lo que quiero.
-Sólamente por él ¿verdad?
Se escucho el sonido de la puerta, alguien entro a la habitación.
Todos giraron para ver.
Era Ross... ¿Ross?
Una chica se desmayó.
Morgan corrió para despertarla ofreciéndole agua.
-Ross ¿que haces aquí?
-Quería verte.
-Me hubieses avisado.
-Si te avisaba no iba a ser sorpresa.
-Chicos, queda suspendida la clase. Mañana voy a llamarlos para confirmarles cuando deben volver.
-¿La chica se desmayó por verme a mí?
-No empieces a ser modesto otra vez, Ross. Ya vuelvo.
Me acerqué para saludar a la profesora pero el chico de antes lo impidió.
-Hola, otra vez...- rió. -Quería saber tu nombre.
-Faith.
-Un gusto, Faith.
-¿Tu nombre?
-Chad.
Chad.
-Genial, Chad. Un gusto conocerte.
-Igualmente.- dijo al mismo tiempo que sonreía.
-------------------------------------------------------------------
Al salir, comenzamos a caminar por la playa. Ross estaba extraño, no había salido casi ninguna palabra de su boca desde que habíamos salido.
En un segundo rompió el hielo.
-Faith, necesito preguntarte algo.
-¿Qué pasa, Ross?
-¿Besaste a Riker hace unos días?
-(...)
----------------------
Con vos es cuatro de noviembre cada media hora, atrasaré las horas, horas, horasssssss (?)
Tengo pegada esa canción, ah.
Espero que les haya gustado el capítulo, quise que sea lo más largo posible.
De nuevo, gracias por todos sus comentarios, es re lindo recibirlos ¡sigan comentando! cualquier sugerencia que quieran en la novela o lo que quieran decir :}
-L.
sábado, 2 de noviembre de 2013
Maratón (3/3) Capítulo 21: Es oficial.
El sonido del mar me tranquilizó pero la música aturdió mis oídos.
Ocurría cada vez que entraba a uno de esos lugares, definitivamente no era mi estilo, pero tuve que aceptar que a veces tenía que salir a divertirme con mis nuevos amigos, incluyendo a Carrie, pero nunca la veía.
Jamás había ido a una fiesta en la playa.
Y si alguna vez lo hice, no recordaba haber vivido esa experiencia.
-¡Hola, Ratliff! hace tiempo que no te veía.
--¡Faith! ¿qué hay de nuevo?
-Todo genial...- quise preguntarle sobre él pero su carisma me interrumpió.
-Me agradan estos lugares. En especial ver cómo la gente se emborracha fácilmente.
-No es genial ver eso, me da náuseas.
-A mi me da placer.
-¡Ratliff!
-¿Qué sucede aquí?- preguntó Rocky.
-Nada.- dijimos los dos al mismo tiempo.
-No quiero que te metas con mi novio Ratliff, ¿de acuerdo, Faith?
Al escuchar eso, reí hasta que la panza comenzó a dolerme.
-De acuerdo, Rocky.
Los cinco nos sentamos cerca de la fogata y comenzamos a hablar.
Realmente los chicos me caían cada día mejor.
Sabía que con ellos jamás podía cansarme o aburrirme, siempre se daban cuenta de mi humor y eran capaces de arreglarlo, me había encariñado rápido.
Demasiado.
Rocky era totalmente simpático y me hacía bromas especialmente para que me ria.
Rydel era mi amiga ideal, siempre estaba para mí y era muy cariñosa.
Ratliff era el típico chico sensible y carismático que casi no existe.
Ryland era muy simpático y gracioso. Pero siempre estaba ocupado y eso hacía que nunca lo vea.
Riker antes de besarme era un gran chico, era amable y caballero pero ese acto que había hecho arruinó mis expectativas. Agradecí que no estuviese en esa fiesta porque sino moriría de vergüenza al mirarlo a los ojos.
Ross... sería mejor no hablar de él.
-¿Qué opinan si hablamos de nuestro primer beso?- preguntó Rydel.
-Yo empiezo.- dijo Rocky.
Todos lo observamos y al parecer eso lo incomodó.
-Estaba abajo de las escaleras y... fue muy repentino. La chica era de California, por eso la besé.
Todos reímos.
-Ratliff... te toca.
-No lo recuerdo... creo que tenía 10 y había vuelto de un viaje o algo así.
-¿Realmente no te acuerdas? -preguntó Rydel.
Negó con la cabeza.
-Rydel, es tu turno ahora.. oh... espera, no hubo.-bromeó Rocky.
-No me molesten más con eso, chicos.
-No estés triste, Rydel. Ya pasará.
-Gracias Ratliff.- dijo sorprendida.
Se sonrieron entre sí.
-¿Faith? tu turno...
Me ruboricé al escuchar mi nombre. No quería admitir que mi primer beso había sido con Ross.
Lo miré y el me miró como si hubiese entendido lo que estaba pensando.
-Mejor MI turno.- dijo Ross.
-Genial, chico egoísta.
-Estaba grabando una serie y... la chica era muy bonita. Su pelo era rubio color ceniza.
-¿Te acuerdas cada detalle?
-Es hasta el día de hoy dónde me acuerdo la expresión de su rostro cuando la besé.
-Interesante...- replicó Rydel.
El tiempo había pasado y todos se habían olvidado de preguntarme otra vez.
Perfecto.
Rocky tocaba la guitarra al ritmo que Rydel cantaba una canción, no distinguía cual era.
-¿Caminamos?
-Ross, me asustaste.
-No pasa nada.- me ayudó a levantarme.
-No puedo creer que te haya conocido en el concierto y estemos aquí en este momento.
-Yo tampoco, Ross.
-Tampoco puedo creer que este tan seguro de que tú eres la chica perfecta para mí.
-No digas esas cosas si no son verdad.
-¿Sabes porque pienso que no lo es?
-¿Porqué?
-Porque me doy cuenta cada vez que te miro directamente a los ojos y ellos me dicen eso.
---------------------------------
Final de maratón.
No estuve muy inspirada hoy, no sé si se dieron cuenta.. ¡quiero dormir! ah
En un tiempo va a haber otra dónde los capítulos sean más largos y entretenidos... #pinkypromise
¡Comenten! gracias por todos los comentarios que recibo, enserio.
-L.
Ocurría cada vez que entraba a uno de esos lugares, definitivamente no era mi estilo, pero tuve que aceptar que a veces tenía que salir a divertirme con mis nuevos amigos, incluyendo a Carrie, pero nunca la veía.
Jamás había ido a una fiesta en la playa.
Y si alguna vez lo hice, no recordaba haber vivido esa experiencia.
-¡Hola, Ratliff! hace tiempo que no te veía.
--¡Faith! ¿qué hay de nuevo?
-Todo genial...- quise preguntarle sobre él pero su carisma me interrumpió.
-Me agradan estos lugares. En especial ver cómo la gente se emborracha fácilmente.
-No es genial ver eso, me da náuseas.
-A mi me da placer.
-¡Ratliff!
-¿Qué sucede aquí?- preguntó Rocky.
-Nada.- dijimos los dos al mismo tiempo.
-No quiero que te metas con mi novio Ratliff, ¿de acuerdo, Faith?
Al escuchar eso, reí hasta que la panza comenzó a dolerme.
-De acuerdo, Rocky.
Los cinco nos sentamos cerca de la fogata y comenzamos a hablar.
Realmente los chicos me caían cada día mejor.
Sabía que con ellos jamás podía cansarme o aburrirme, siempre se daban cuenta de mi humor y eran capaces de arreglarlo, me había encariñado rápido.
Demasiado.
Rocky era totalmente simpático y me hacía bromas especialmente para que me ria.
Rydel era mi amiga ideal, siempre estaba para mí y era muy cariñosa.
Ratliff era el típico chico sensible y carismático que casi no existe.
Ryland era muy simpático y gracioso. Pero siempre estaba ocupado y eso hacía que nunca lo vea.
Riker antes de besarme era un gran chico, era amable y caballero pero ese acto que había hecho arruinó mis expectativas. Agradecí que no estuviese en esa fiesta porque sino moriría de vergüenza al mirarlo a los ojos.
Ross... sería mejor no hablar de él.
-¿Qué opinan si hablamos de nuestro primer beso?- preguntó Rydel.
-Yo empiezo.- dijo Rocky.
Todos lo observamos y al parecer eso lo incomodó.
-Estaba abajo de las escaleras y... fue muy repentino. La chica era de California, por eso la besé.
Todos reímos.
-Ratliff... te toca.
-No lo recuerdo... creo que tenía 10 y había vuelto de un viaje o algo así.
-¿Realmente no te acuerdas? -preguntó Rydel.
Negó con la cabeza.
-Rydel, es tu turno ahora.. oh... espera, no hubo.-bromeó Rocky.
-No me molesten más con eso, chicos.
-No estés triste, Rydel. Ya pasará.
-Gracias Ratliff.- dijo sorprendida.
Se sonrieron entre sí.
-¿Faith? tu turno...
Me ruboricé al escuchar mi nombre. No quería admitir que mi primer beso había sido con Ross.
Lo miré y el me miró como si hubiese entendido lo que estaba pensando.
-Mejor MI turno.- dijo Ross.
-Genial, chico egoísta.
-Estaba grabando una serie y... la chica era muy bonita. Su pelo era rubio color ceniza.
-¿Te acuerdas cada detalle?
-Es hasta el día de hoy dónde me acuerdo la expresión de su rostro cuando la besé.
-Interesante...- replicó Rydel.
El tiempo había pasado y todos se habían olvidado de preguntarme otra vez.
Perfecto.
Rocky tocaba la guitarra al ritmo que Rydel cantaba una canción, no distinguía cual era.
-¿Caminamos?
-Ross, me asustaste.
-No pasa nada.- me ayudó a levantarme.
-No puedo creer que te haya conocido en el concierto y estemos aquí en este momento.
-Yo tampoco, Ross.
-Tampoco puedo creer que este tan seguro de que tú eres la chica perfecta para mí.
-No digas esas cosas si no son verdad.
-¿Sabes porque pienso que no lo es?
-¿Porqué?
-Porque me doy cuenta cada vez que te miro directamente a los ojos y ellos me dicen eso.
---------------------------------
Final de maratón.
No estuve muy inspirada hoy, no sé si se dieron cuenta.. ¡quiero dormir! ah
En un tiempo va a haber otra dónde los capítulos sean más largos y entretenidos... #pinkypromise
¡Comenten! gracias por todos los comentarios que recibo, enserio.
-L.
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