-Faith...- sonaba como un susurro en mis oídos.- ¿estas bien?
Me sentía muy mal, apenas podía moverme... veía todo borroso. Ni siquiera sabía quien me estaba hablando. Lo único que sabía era que ya no estaba en la casa de Carrie, lo demás no estaba incluído en mi mente.
Cuando logré ponerme de pie, mi cabeza daba vueltas y sentía nauseas.
En un abrir y cerrar de ojos estaba totalmente actualizada con respecto en dónde estaba.
Tenía a mi lado a Rydel con su rostro preocupado.
-¿Estas bien?- continuó.
-Sí, Rydel... estoy bien.
Sentí mis piernas tambalear y me desmayé... otra vez.
—
Esta vez no reconocía en dónde estaba, todo era completamente blanco y la poca luz que había era artificial.
Estaba en un hospital.
No sabía que día era ni mucho menos que hora del día era.
Alguien entró a mi habitación, escuché el sonido de la puerta abrirse, era ROSS.
-Faith ¿cómo estas?- acarició mi cabello suavemente.
-Me duele mucho la cabeza ¿qué me pasó, Ross?- dije con mi voz débil.
-Rydel te encontró desmayada en la casa de Carrie, estabas desorientada y te desmayaste de nuevo.
-¿Carrie?
-¿No recuerdas quien es?
-Claro que sí, ella asesinó a... un chico. No recuerdo su nombre.
-Faith, necesitas descansar.
-Y tú necesitas creerme. Créeme, Ross.
-Te creo.- dijo dudando.
-No es cierto, dudas de lo que digo... piensas que es mentira.
-Es que es algo inusual, no existe.
-Si que ocurrió...
Ross no me creía, siempre había pensado que tenía al menos un poco de confianza en mis palabras pero no era cierto... no creía en mí.
-Descansa...- se despidió con un beso en la frente y se dirigió por la misma puerta por dónde había entrado.
-Ross...
-¿Si?
-¿Qué tenías que decirme?- me costaba hablar.
-Nada, olvídalo.- me guiñó el ojo.
Me acomodé en la cama del hospital pero no pude dormir con la incertidumbre de todo lo que había pasado, por qué había terminado en ese hospital y... ¿qué tenía para decirme Ross?
Me levanté de la cama, mis piernas temblaban y aún me sentía mareada. Tenía miedo de volver a desmayarme, me sentía muy mal.
Me acerqué a la puerta y escuché voces... eran Riker y Ross.
-Todo se ha arruinado, debe doler...- dijo Riker.
-Tenía muchas ganas de salir con ella.- replicó Ross con su voz expresando pena.
-No será la última oportunidad.
-Por algo pasó, Riker. Quiere decir que el destino no me quiere con Faith.
FAITH.
SALIR.
YO.
ROSS QUERÍA INVITARME A SALIR.
¿Porqué? ¿Que veía en mí? ¿Acaso le gustaba?
Muy dentro de mí sentía eso, era oficial. Cada vez que lo sentía cerca, cada vez que hablaba conmigo, sentía ese sentimiento que nunca había experimentado. ¿Porqué era así?
Todo era complicado.
¿Habrá sido por eso que terminé en un hospital? ¿Qué habrá querido Carrie de mí?
Surgieron todas esas dudas en mi mente y quería respuestas.
Sentía ganas de interrogar a todas las personas que conocía si fuese necesario.
Entonces ahí se me ocurrió una idea. Iría a la casa de Carrie, pero no sola esta vez.
Necesitaba más información sobre Tom... TOM.
Ella lo había asesinado.
—
Dos días sin comer y aún me sentía mal.
Mi familia estaba a mi lado, les dolía volver a su casa y dejarme en ese estado, pero me sentía mejor a comparación de los días anteriores.
Antes sólo había dolor, ahora había dudas, odio, tristeza y bronca.
Sentía una mezcla de emociones que querían escapar con furia de mi cuerpo.
Mi mundo siempre había sido complicado.
Recordaba cuando vivía en París y salía con mis antiguas amigas, dónde me hacían bromas, nos reíamos, conocíamos gente nueva, incluyendo a R5.
Nunca olvidaría ese concierto al cual fuí y conocí a los chicos.
Siempre se habían preocupado por mí, eran los mejores amigos que podría haber tenido.
Riker, Rydel, Ratliff, Ryland, Rocky y Ross formaban parte de mi vida, jamás quería dejarlos ir.
¿Que pasaría si tendrían que hacer otro tour? no podría alejarme de ellos otra vez.
-Hola.- sentí la voces de los chicos en el cuarto.
Mi familia se fue a la sala saludándome y nos dejó a los 7 en la habitación.
- ¿Cómo estas, Faith?- preguntó Ratliff.
- Bien, Ratliff... gracias. Me siento intrigada por cómo llegué a desmayarme en la casa de Carrie.
- Esa chica estaba actuando raro últimamente, debí saberlo, Faith.- lamentó Rydel.
- No importa, chicos. Lo que quiero hacer ahora es averiguar sobre ella.
- Podríamos ir a la casa cuando ella no este.
- Excelente pero arriesgada idea, ¿vive sola?- pregunté.
- Vive sola, su familia vive en Oregon.- replicó Rocky.
- ¿Como sabes?- preguntaron todos a la vez.
- Me contó.
- Rocky... - lo miramos y el rió.
- De acuerdo, cuando Faith se recupere vamos a ir a la casa de Carrie, reuniremos datos y averiguaremos porqué quiso "secuestrarla"- dijo Ryland.
- ¿Secuestrarme?
- Es una posibilidad...
Sentí un escalofrío recorrer mi cuerpo.
Ross estaba callado, parecía estar pensando en cosas en silencio.
-Ross ¿estas bien?- le pregunté.
Me miró repentinamente y sonrió.
-Estoy bien.
Todos los chicos menos Ross abandonaron la habitación dejándonos a los dos solos.
Ross se sentó en un sillón al lado de mi cama y acomodó su cabeza en mi cama.
Quise acariciar ese cabello rubio pero no lo hice... debía controlarme con mis acciones.
-¿Qué te pasa?- volví a preguntar.
Levantó su rostro y me miro a los ojos.
-Quería hacer algo pero no pude hacerlo.
-¿Qué? ¿qué cosa?
Presentía lo que estaba por venir.
-Salir contigo, Faith.
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Primer capítulo de maratón especial cumpleaños N° 22 de Riker Anthony Lynch (?).
Te amo bebé, sos una de las personas más especiales en mi vida.
-L.
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