"If I can't be with you" sonó su celular.
--Lo siento, Faith fue muy lindo conocerte. -- Se fué.
No pude dormir en toda la noche hasta que por fin amaneció.
--¿Desde cuando te despertás tan temprano?
--No pude dormir. ¿Cómo estas?
--Bien, pero... te tengo que decir algo.
--¿Qué? ¿que cosa?
--Nos vamos a mudar.
--¿A dónde?
--¿Te acordás en dónde vivíamos antes? eras chiquita pero... Argentina.
--¿Dónde queda eso?
--Latino América.
--Pero es muy lejos ¿que va a pasar con toda nuestra vida acá? ¿porqué nos tenemos que mudar?
-- Porque muchos de nuestros familiares están allá y además, la abuela esta muy necesitada.
--Casi tengo 17 años ¿puedo quedarme acá?
--No me hagas reír, Faith. Nos tenemos que ir, no hay opción.
--¿Cuando?
--En unos meses. Capaz 3.
Llegué al colegio y había un alboroto en el pasillo.
--¿Que pasa?
--Sofi tuvo un accidente.
--¿Qué? ¿cómo? ¿el bebé?
--No se sabe todavía.
--¿Esta en el hospital?
--Sí, la llevaron hace un rato.
--¿Cómo fue?
--Estaba viniendo al colegio cuando chocó con otro auto.
--Que desastre, la tengo que ir a ver.
--Si queres veni conmigo, la voy a ver a la salida.
--Dale ¿a que hora salis, Juliet?
--A las dos ¿vos?
--Una y media ¿me esperás?
--Sí, obvio.
--¿Qué te pasa? estas rara.
--Ya sabes... R5 se fue esta mañana y estoy triste.
--Pero los conociste.
--Da igual, me pone mal que se hayan ido.
--No se pueden quedar toda la vida acá.
--Tenés razón.
Salí del colegio y Julieta estaba en la plaza esperándome.
--¿Vamos?
--Dale.
Subí al auto y nos fuimos al hospital, cuando llegamos, la familia de Sofi estaba en el pasillo.
--¿Cómo esta? --preguntó Julieta.
--Mejorando, gracias por preguntar.
--¿Y el bebé? --pregunté.
Julieta me fulminó con la mirada.
--¿Qué bebé? --preguntaron.
--No, ningún bebé. Faith se confundió con la mamá de Bianca, una compañera, que esta embarazada. ¿No, Faith?
Asentí.
Julieta me agarró del brazo y me llevó a un pasillo.
--¡Ellos no saben!
--¿Cómo que no saben? en algún momento se tienen que enterar.
--No, porque lo perdió.
--¿QUÉ?
--Sí, pero no se lo vuelvas a mencionar.
--Pero el doctor en algún momento se los va a tener que decir.
--Sofi le dijo que no les diga nada.
--Bueno, ¿podemos entrar?
--En un rato.
--¡SOFI! ¿cómo estas? --la abracé.
--Bien, Faith, gracias.
--Espero que te mejores, lo peor ya pasó.
--Si, es verdad. Me alegra verlas.
--A nosotras también, So.
--¿Cómo te sentís?-- pregunté. Quería sacar el tema pero por otro lado no quería para no verla sufrir.
--Bien, supongo. --dejó escapar una lágrima.
--No, no llores.
--No, es que no quiero acordarme de eso.
--Ya lo sé, no te pongas mal.
Seguimos hablando sin mencionarlo, nos reíamos y hablábamos de otras cosas.
--Me tengo que ir-- dije. --Voy a volver, pero antes les tengo que decir algo.
--¿Que? -- dijeron al mismo tiempo.
--Me voy a mudar a Argentina.
--¿Qué? ¿porque?
--Porque tengo que irme, me obligan. Si fuese por mí me quedaría, no las quiero perder.
--¿Cuando?
--En tres meses, tengo que preparar todo ya porque falta poco.
Se quedaron en shock. No quería desanimarlas pero tenía que decirlo.
Pasaron los 3 meses, demasiado rápido.
--Tenes que subir tus notas, Faith.
--Ya sé pero se me complica, y más con todo esto.
--Ya sé que todo esto te afecta pero el año que viene terminás el colegio ¿querés tener un mal promedio?
--No, prometo que voy a mejorar en el nuevo colegio.
--Espero.
Guardé un cuadro de una foto de Sofi, Lu y Juliet y mío en una caja. La cerré.
Dí un último vistazo, mi habitación estaba vacía, y cerré la puerta.
--Subí al taxi, Faith. Se nos hace tarde para tomar el avión.
--Ya voy.
No quería llorar. Demasiado había llorado el día anterior, en la despedida con mis amigas.
Fláshback.
--Te vamos a extrañar. Sos una persona muy importante para mí. Me escuchaste cuando más lo necesitaba y me hiciste reír en los peores momentos, te adoro Fai. --Dijo Juliet.
--Sos única porque cómo sos te hace serlo. Siempre estas cuando se te necesita así estés de mal humor, o feliz. No sabes lo muchísimo que significas para mí, gracias Faith --Añadió Lu.
Había peleado con Sofi el día anterior y por eso no vino a despedirse. Me hacía mal.
--Gracias, chicas. No saben lo muchísimo que son en mi vida, gracias por todo y ser como son.
Nunca las voy a olvidar. --Las abracé y ahí empezamos a llorar.
Fin fláshback.
Estaba sentada en el asiento del aeropuerto cuando recibí un mensaje:
"Perdón por no ir a despedirme. Espero que seas feliz y que me perdones por ser caprichosa, sabes que siempre lo fuí, así como sabes tantas cosas mías. Los buenos y malos momentos que pasamos, siempre van a estar presentes en mi corazón, porque te lo debo todo. Te adoro y gracias, Fai.
Sofi."
Estaba realmente enojada con ella, así que no le respondí.
Al subir al avión, me arrepentí de eso, la cabeza me estallaba y lo único que necesitaba era otro abrazo de las tres, porque siempre habían estado para mí.
Al sentarme, miré por la ventana y de repente se me vino a la cabeza:
"R5 esta haciendo un tour aquí en Europa, luego iremos a Latino América y comenzaremos por Argentina."
Argentina --pensé.
Ross -- dije casi en un suspiro.
sábado, 28 de septiembre de 2013
miércoles, 25 de septiembre de 2013
Capítulo 7.
Agarré una escoba.
--Salí de mi habitación. -- dije amenazante.
--Pero ¿que hice?
--Me estas persiguiendo, y me molesta. No te conozco.
--Sí que me conoces, yo...
--SALÍ DE MI HABITACIÓN. --repetí con furia.
--Pero Faith-- bajó la vista y se fue.
Me fui a dormir, por un lado, me gustaba lo que acababa de pasar, por otro, lo consideraba molesto.
--Acompáñame a comprar Louder, por favor. No me dejan ir sola.
--¿Julie...?
--Dale, es el álbum de los chicos.
--Si, te acompaño pero primero te tengo que contar algo.
--Decime.
--Anoche vino Ross acá.
--¿Que Ross?
--Ross.
--¿Ross?
--ROSS.
--No te entiendo.
--Ross, ese que te gusta, el de R5, ya sé que es difícil de entender, pero era el.
--Ya sé, a mi también me paso. Pero son fantasías, nada de eso es verdad...
--Pero era él, enserio, me dijo que me amaba.
--Si, te ama. Ahora tenes que venir conmigo...
--Pero creeme, preguntale.
--Si tuviese el teléfono se lo preguntaría....
--Yo lo tengo, me lo paso el.
--Deja de decir esas cosas, con eso no se jode.
Le pasé mi celular con su número marcado en la pantalla. Julieta marcó para llamar sin ganas.
Piiiiip, piiiiiiip...
--Hey?
(....)
--Hello?
Julieta parecía no respirar.
--¿Faith? ¿eres tú?
Agarré mi celular de su mano y contesté.
--Hola, soy yo.
--Perdón pero no tengo ganas de hablar con vos.
Cortó.
--Bueno, al parecer esta enojado conmigo pero era él, no lo dudes.
--Me dijo hola.
--Si... hola, bueno, ¿vamos?
--Hola. --repitió.
--Hola ¿estas bien?
Les juro que no sé, fue muy de repente. Estábamos hablando y dije algo y ella se desmayó.
--Pero ¿de que hablaban?
--Bueno, cosas... le dije que tenía el número de un famoso, lo llamamos y ella pensó que era verdad pero no, no era. Era una broma que le hice y lo creyó.
--Gracias por contarme, Faith.
--No hay problema, espero que se recupere. Mandele saludos cuando despierte.
No podía creer que se había desmayado, era mejor que no le siga contando de esas cosas, sino iba a ser todo peor.
--¡Faith!
--¡Rocky! ¿cómo estas?
--Bien, todo bien. Estoy aprovechando que no hay fans cerca. Quería despedirme, con R5 nos vamos mañana.
--¿Mañana?
--Si, tenemos que volver a Estados Unidos, damos el último concierto esta noche y... no sé que decirte, me encantó conocerte.
--Gracias, Rocky. Fuiste muy amable conmigo...
--¡Hola Faith!
--¡Hola, Riker!
--¿Se conocen? --preguntó Rocky.
--Sí, nos conocimos en la noche del concierto. --respondí.
--Me alegra saberlo. Le estaba contando a Faith que nos vamos mañana.
--Oh si, mañana...
--mañana...
--mañana...
--mañana...
--mañana...
Los miré extrañada. Estaban repitiendo mucho la palabra "mañana".
--Bueno, me tengo que ir. Me encantó conocerlos, chicos.
--Cuídate, a mi también.
--Un placer, belleza.
Me sentía mal de no volver a ver a Rocky. Me caía bastante bien. Pero esos chicos eran raros y podía decir que no eran más que unos conocidos. Y me alegraba saber que Julieta no iba a molestarme más con que la acompañe a perseguirlos por todas partes.
Estaba por entrar a mi casa cuando una mano tapo mi boca.
--Chicas, otra vez no. -- dije tratando de zafarme.
--No soy una chica, aunque no lo creas.
--¿Ross? pensé que estabas enojado.
--Un poco, pero antes quiero despedirme.
Se acercó lentamente y acarició mi cabello, y chocó sus perfectos labios con los míos, haciendo de ese el más lindo de los besos.
--Ross...
--Salí de mi habitación. -- dije amenazante.
--Pero ¿que hice?
--Me estas persiguiendo, y me molesta. No te conozco.
--Sí que me conoces, yo...
--SALÍ DE MI HABITACIÓN. --repetí con furia.
--Pero Faith-- bajó la vista y se fue.
Me fui a dormir, por un lado, me gustaba lo que acababa de pasar, por otro, lo consideraba molesto.
--Acompáñame a comprar Louder, por favor. No me dejan ir sola.
--¿Julie...?
--Dale, es el álbum de los chicos.
--Si, te acompaño pero primero te tengo que contar algo.
--Decime.
--Anoche vino Ross acá.
--¿Que Ross?
--Ross.
--¿Ross?
--ROSS.
--No te entiendo.
--Ross, ese que te gusta, el de R5, ya sé que es difícil de entender, pero era el.
--Ya sé, a mi también me paso. Pero son fantasías, nada de eso es verdad...
--Pero era él, enserio, me dijo que me amaba.
--Si, te ama. Ahora tenes que venir conmigo...
--Pero creeme, preguntale.
--Si tuviese el teléfono se lo preguntaría....
--Yo lo tengo, me lo paso el.
--Deja de decir esas cosas, con eso no se jode.
Le pasé mi celular con su número marcado en la pantalla. Julieta marcó para llamar sin ganas.
Piiiiip, piiiiiiip...
--Hey?
(....)
--Hello?
Julieta parecía no respirar.
--¿Faith? ¿eres tú?
Agarré mi celular de su mano y contesté.
--Hola, soy yo.
--Perdón pero no tengo ganas de hablar con vos.
Cortó.
--Bueno, al parecer esta enojado conmigo pero era él, no lo dudes.
--Me dijo hola.
--Si... hola, bueno, ¿vamos?
--Hola. --repitió.
--Hola ¿estas bien?
Les juro que no sé, fue muy de repente. Estábamos hablando y dije algo y ella se desmayó.
--Pero ¿de que hablaban?
--Bueno, cosas... le dije que tenía el número de un famoso, lo llamamos y ella pensó que era verdad pero no, no era. Era una broma que le hice y lo creyó.
--Gracias por contarme, Faith.
--No hay problema, espero que se recupere. Mandele saludos cuando despierte.
No podía creer que se había desmayado, era mejor que no le siga contando de esas cosas, sino iba a ser todo peor.
--¡Faith!
--¡Rocky! ¿cómo estas?
--Bien, todo bien. Estoy aprovechando que no hay fans cerca. Quería despedirme, con R5 nos vamos mañana.
--¿Mañana?
--Si, tenemos que volver a Estados Unidos, damos el último concierto esta noche y... no sé que decirte, me encantó conocerte.
--Gracias, Rocky. Fuiste muy amable conmigo...
--¡Hola Faith!
--¡Hola, Riker!
--¿Se conocen? --preguntó Rocky.
--Sí, nos conocimos en la noche del concierto. --respondí.
--Me alegra saberlo. Le estaba contando a Faith que nos vamos mañana.
--Oh si, mañana...
--mañana...
--mañana...
--mañana...
--mañana...
Los miré extrañada. Estaban repitiendo mucho la palabra "mañana".
--Bueno, me tengo que ir. Me encantó conocerlos, chicos.
--Cuídate, a mi también.
--Un placer, belleza.
Me sentía mal de no volver a ver a Rocky. Me caía bastante bien. Pero esos chicos eran raros y podía decir que no eran más que unos conocidos. Y me alegraba saber que Julieta no iba a molestarme más con que la acompañe a perseguirlos por todas partes.
Estaba por entrar a mi casa cuando una mano tapo mi boca.
--Chicas, otra vez no. -- dije tratando de zafarme.
--No soy una chica, aunque no lo creas.
--¿Ross? pensé que estabas enojado.
--Un poco, pero antes quiero despedirme.
Se acercó lentamente y acarició mi cabello, y chocó sus perfectos labios con los míos, haciendo de ese el más lindo de los besos.
--Ross...
viernes, 13 de septiembre de 2013
Capítulo 6.
--¿Riker?
--¿Te suena mi nombre?-- soltó una linda sonrisa.
--La verdad que un poco ¿eres fan de esta banda?-- pregunté intrigada.
--Soy integrante de esta banda.
--¿Enserio? ¡perdón! ¡no lo sabía!--lo abracé intentando simular ser algo fan de la banda.
--No hace falta.--Me miró por última vez, me guiñó el ojo y entró.
Transcurrió un largo rato hasta que entré, no habían comenzado aún. No sabía que hacía en la salida de emergencia. Me di cuenta de que lo era cuando ví un cartel verde, y además porque los chicos habían entrado por aquella puerta, si entraban por la puerta principal, me imaginaba el desastre que se armaría, sé lo que es amar mucho a una banda. Así sea a distancia, mucha distancia, sentir que nunca vas a conocer a las personas que te cambiaron la vida, de a poco... cada vez más, hasta que llegaste a amarlos como a nadie, el tiempo puede explicarlo.
Al entrar ví muchas fans gritando "R5", me dio ternura que ellos se mostraban muy felices antes de entrar, se notaba que les tenían aprecio, y me llegó al corazón.
Comenzó a sonar una melodía realmente maravillosa.
--¡Van a entrar! ¡es Falling for you!-- gritó una de las chicas, la otra asintió emocionada.
Y como si la chica fuese psíquica, la banda entró al escenario.
Ross, Riker y Rocky se acercaron al micrófono, cantaron como si fuese con sentimiento, con locura, con amor, aprecio, como si nadie estuviese viéndolos.
Mientras tanto, Ratliff tocaba la batería con toda la energía, como si la hubiese cobrado de algún lado. Revoleaba su cabello con pasión por la música, como todos.
Rydel tocaba el teclado con emoción y cada segundo se acercaba a su micrófono a cantar, su voz era dulce, preciosa.
C'mon get loud.
El show terminó y admito que me salieron unas lágrimas, escuchar a esa banda decir tan hermosas palabras sobre sus fans me lleno los ojos de emoción y aprecio.
No pensé lo mismo de ellos al escucharlas, tenían algo distinto, algo que... era mágico.
Salí corriendo porque era tarde pero...
--Lo siento.-- dijo tocándo mi hombro.
--No hay problema, Ross. Además de eso, quiero felicitarte, felicitarlos a todos. Amé el show.
--Muchas gracias, no me arrepiento de haberte obsequiado las entradas ¿Puedo pedirte un favor?
--Lo que quieras.
--¿Puedo pasarte a buscar a tu casa mañana? quiero que... salgamos.
--¿lo dices enserio?
--Lo digo enserio.
--Bueno, entonces salgamos-- sonreí sin creerlo.
Los días pasaron rápido, pero no quería volver a verla, no quería ver a nadie.
Ross golpeó la puerta. Me pregunté que hacía ahí.
--¿Qué? ¿que haces acá?
--¿Te olvidaste? hoy salíamos.
--¿A dónde? no estoy de humor ahora...
--Me lo prometiste.
Lo recordé de repente. Tenía la cabeza en otra parte. Tenía ganas de echarme a llorar.
Llorar.
Recordé las razones.
--Perdón, Ross.--Le cerré la puerta en la cara.
Eran las doce de la noche y creí oir un ruido, me desperté sobresaltada.
--¿Te desperté?
--¿Cómo entraste?
--Tu hermano me dejó entrar.
--No te conoce.
--Soy su amigo, o... más que su amigo.
Me quedé en shock.
--¿Qué?-- se rió descontroladamente de mi comentario, o el de él.
--Era un chiste.
--Me asustaste.
--¿Porque?
--Nada. Explicame ¿que haces acá?
--Te amo Faith, sé que nos conocemos hace poco pero, sos distinta, y eso me hace quererte. Como nunca quise a nadie.
--¿Te suena mi nombre?-- soltó una linda sonrisa.
--La verdad que un poco ¿eres fan de esta banda?-- pregunté intrigada.
--Soy integrante de esta banda.
--¿Enserio? ¡perdón! ¡no lo sabía!--lo abracé intentando simular ser algo fan de la banda.
--No hace falta.--Me miró por última vez, me guiñó el ojo y entró.
Transcurrió un largo rato hasta que entré, no habían comenzado aún. No sabía que hacía en la salida de emergencia. Me di cuenta de que lo era cuando ví un cartel verde, y además porque los chicos habían entrado por aquella puerta, si entraban por la puerta principal, me imaginaba el desastre que se armaría, sé lo que es amar mucho a una banda. Así sea a distancia, mucha distancia, sentir que nunca vas a conocer a las personas que te cambiaron la vida, de a poco... cada vez más, hasta que llegaste a amarlos como a nadie, el tiempo puede explicarlo.
Al entrar ví muchas fans gritando "R5", me dio ternura que ellos se mostraban muy felices antes de entrar, se notaba que les tenían aprecio, y me llegó al corazón.
Comenzó a sonar una melodía realmente maravillosa.
--¡Van a entrar! ¡es Falling for you!-- gritó una de las chicas, la otra asintió emocionada.
Y como si la chica fuese psíquica, la banda entró al escenario.
Ross, Riker y Rocky se acercaron al micrófono, cantaron como si fuese con sentimiento, con locura, con amor, aprecio, como si nadie estuviese viéndolos.
Mientras tanto, Ratliff tocaba la batería con toda la energía, como si la hubiese cobrado de algún lado. Revoleaba su cabello con pasión por la música, como todos.
Rydel tocaba el teclado con emoción y cada segundo se acercaba a su micrófono a cantar, su voz era dulce, preciosa.
C'mon get loud.
El show terminó y admito que me salieron unas lágrimas, escuchar a esa banda decir tan hermosas palabras sobre sus fans me lleno los ojos de emoción y aprecio.
No pensé lo mismo de ellos al escucharlas, tenían algo distinto, algo que... era mágico.
Salí corriendo porque era tarde pero...
--Lo siento.-- dijo tocándo mi hombro.
--No hay problema, Ross. Además de eso, quiero felicitarte, felicitarlos a todos. Amé el show.
--Muchas gracias, no me arrepiento de haberte obsequiado las entradas ¿Puedo pedirte un favor?
--Lo que quieras.
--¿Puedo pasarte a buscar a tu casa mañana? quiero que... salgamos.
--¿lo dices enserio?
--Lo digo enserio.
--Bueno, entonces salgamos-- sonreí sin creerlo.
Los días pasaron rápido, pero no quería volver a verla, no quería ver a nadie.
Ross golpeó la puerta. Me pregunté que hacía ahí.
--¿Qué? ¿que haces acá?
--¿Te olvidaste? hoy salíamos.
--¿A dónde? no estoy de humor ahora...
--Me lo prometiste.
Lo recordé de repente. Tenía la cabeza en otra parte. Tenía ganas de echarme a llorar.
Llorar.
Recordé las razones.
--Perdón, Ross.--Le cerré la puerta en la cara.
Eran las doce de la noche y creí oir un ruido, me desperté sobresaltada.
--¿Te desperté?
--¿Cómo entraste?
--Tu hermano me dejó entrar.
--No te conoce.
--Soy su amigo, o... más que su amigo.
Me quedé en shock.
--¿Qué?-- se rió descontroladamente de mi comentario, o el de él.
--Era un chiste.
--Me asustaste.
--¿Porque?
--Nada. Explicame ¿que haces acá?
--Te amo Faith, sé que nos conocemos hace poco pero, sos distinta, y eso me hace quererte. Como nunca quise a nadie.
martes, 10 de septiembre de 2013
Capítulo 5.
La miré quedándome helada ¿qué es lo que había dicho?
--¿Qué?
--Lo que escuchaste, por favor, no le digas a nadie. Sos la única persona a la que se lo conté Faith. Confío en vos más que en nadie.
--¿Estas loca?
--Hubiese sido mejor que...-- la interrumpí.
--¿Que? ¿no contarme?
--Por favor, perdón-- me abrazó y no pudo contener las lágrimas.
--No, no llores. Quiero que se lo cuentes todo a él.
--¿Estas loca?
--¿Ahora la loca soy yo? hacelo, quizá te haga sentir mejor.
--No se va a hacer cargo, es un irresponsable.
--Como vos, también lo sos.
--Por favor no me digas esto, espere esas palabras de otras personas, pero nunca de vos, Faith, nunca.-- Salió corriendo de la habitación.
Sólo se escuchó mi respiración.
No estaba enojada con ella, sólo estaba molesta porque no lo pensó antes, era mucha responsabilidad, muchos problemas. Si todas las personas que no sabían se enteraban iba a ser mucha presión, se iba a sentir peor. Se lo decía por ella, por su bien, pero lo malinterpretó.
Al otro día era el concierto de esa banda, no tenía ganas de ir así que me resigné, agarré mi celular y marqué el número de Julieta.
--¿Hola?
--¿Faith? ¿cómo estas? estoy nerviosa, no lo puedo cree....-- la interrumpí, sentía que interrumpía a todo el mundo.
--Escúchame, no voy a ir con vos mañana. Busca a otra persona, no me siento bien y... creo que debería quedarme en mi casa, perdón.
--¿Lo decís enserio? pero... esa entrada era tuya. Sin vos no voy -- lo decía en broma, estaba segura.
--No mientas, sé que vas a ir, sin o sin mí, nos vemos después.
--¿Estas bien?
--Sí, estoy... bien-- dije secamente y corté.
Luego de media hora sonó el timbre tras la puerta.
--¿Qué haces acá?
--¿Tan mal te cae que te visite? por favor, tenés que venir conmigo, no puedo ir sin vos. Las chicas últimamente están raras, vos también pero... quiero ir con vos.
--¿Rara? ¿yo? no me siento bien estos días, por eso cancelé.
--¿No estarás esperando un crío?
Mi boca quedó en seco.
--Cállate. Esta bien, voy.
--¿Había que decir eso para que aceptes?-- La fulminé con la mirada.
--Papá...
--¿Si?-- estaba ocupado llenando unos papeles.
--¿Puedo ir con Julieta a un concierto mañana?-- Fue exactamente ese momento donde complico las cosas: ¿Con quien? ¿en donde? ¿quienes son esa banda?
--Con Julieta, en el teatro de la plaza, una que se llama R5.-- Dije sin ganas de volver a repetirlo.
--Pregúntale a tu mamá.
¿Tanto escándalo para eso?
--Mamá... ¿puedo ir a...?
--Sí, anda...
--¿Estas bien?
--¿Qué? ¿a dónde?
--No me escuchaste, a un concierto...
--¿De chicos sin remera cantando en boxers? ya fuiste a uno y yo estaba ahí.
--NO.-- Recordaba ese día como el momento de más vergüenza de mi vida...
--Después vemos.
--Es mañana.
--Pregúntale a tu papá.
--Ya le pregunté. Dijo que sí.
Me levanté, me cambié, desayuné y salí a la casa de Julieta.
--No puedo creer que haya llegado el día...
--¿Tan emocionada estas?
--Es poco... ¿estoy bien? ¿soy linda? ¿se van a enamorar de mí? ¿cuando crees que sea la boda? ¿que nombre le pongo a mi hijo si es nene? ¿y si es nena?
--Shhh, cállate.
--¿Salimos ya?
--Faltan tres horas...
--No importa, vamos.
Fuimos al hotel, estaba más lleno de chicas esta vez, bastante.
Nos quedamos ahí dos horas, fueron eternas, no sé cómo aguanté.
Entonces ahí llegó el momento dónde teníamos que ir al teatro para esperar a que empiece el concierto. A Julieta no la paraba nadie.
Estaba cansada de estar ahí adentro cuando salí afuera.
Tenía la vista a lo bajo cuando escuché un "hola" extranjero, era familiar.
--¡Hola! ¿no deberías estar ahí adentro? me ruboricé.
--Sí, pero todavía no empieza.-- Dijo Rocky con una hermosa sonrisa en sus labios.
--Genial ¿cómo estas? ¿tus hermanos?
--Bien. Y no todos somos hermanos... Riker, Ross y Rydel sí pero Ellington es un amigo de la banda, es el baterista. Rydel toca el teclado, Riker el bajo, Ross la guitarra y yo... también.-- Sonrió otra vez. Era perfecto.
--No lo sabía, no soy de... esta fan... banda.
--¿Fan de esta banda? R5Family.
Estaba cayéndome mal por el hecho de que me corregía todo el tiempo, no sabía nada sobre ellos. Esa era una de las razones por las que no quería ir.
--Me tengo que ir, se hace tarde.
--Bueno, nos vemos. -- dije cortante y creo que lo notó.
Estaba a punto de entrar cuando sentí que alguien estaba atrás mío.
--Hola, soy Riker.
--¿Qué?
--Lo que escuchaste, por favor, no le digas a nadie. Sos la única persona a la que se lo conté Faith. Confío en vos más que en nadie.
--¿Estas loca?
--Hubiese sido mejor que...-- la interrumpí.
--¿Que? ¿no contarme?
--Por favor, perdón-- me abrazó y no pudo contener las lágrimas.
--No, no llores. Quiero que se lo cuentes todo a él.
--¿Estas loca?
--¿Ahora la loca soy yo? hacelo, quizá te haga sentir mejor.
--No se va a hacer cargo, es un irresponsable.
--Como vos, también lo sos.
--Por favor no me digas esto, espere esas palabras de otras personas, pero nunca de vos, Faith, nunca.-- Salió corriendo de la habitación.
Sólo se escuchó mi respiración.
No estaba enojada con ella, sólo estaba molesta porque no lo pensó antes, era mucha responsabilidad, muchos problemas. Si todas las personas que no sabían se enteraban iba a ser mucha presión, se iba a sentir peor. Se lo decía por ella, por su bien, pero lo malinterpretó.
Al otro día era el concierto de esa banda, no tenía ganas de ir así que me resigné, agarré mi celular y marqué el número de Julieta.
--¿Hola?
--¿Faith? ¿cómo estas? estoy nerviosa, no lo puedo cree....-- la interrumpí, sentía que interrumpía a todo el mundo.
--Escúchame, no voy a ir con vos mañana. Busca a otra persona, no me siento bien y... creo que debería quedarme en mi casa, perdón.
--¿Lo decís enserio? pero... esa entrada era tuya. Sin vos no voy -- lo decía en broma, estaba segura.
--No mientas, sé que vas a ir, sin o sin mí, nos vemos después.
--¿Estas bien?
--Sí, estoy... bien-- dije secamente y corté.
Luego de media hora sonó el timbre tras la puerta.
--¿Qué haces acá?
--¿Tan mal te cae que te visite? por favor, tenés que venir conmigo, no puedo ir sin vos. Las chicas últimamente están raras, vos también pero... quiero ir con vos.
--¿Rara? ¿yo? no me siento bien estos días, por eso cancelé.
--¿No estarás esperando un crío?
Mi boca quedó en seco.
--Cállate. Esta bien, voy.
--¿Había que decir eso para que aceptes?-- La fulminé con la mirada.
--Papá...
--¿Si?-- estaba ocupado llenando unos papeles.
--¿Puedo ir con Julieta a un concierto mañana?-- Fue exactamente ese momento donde complico las cosas: ¿Con quien? ¿en donde? ¿quienes son esa banda?
--Con Julieta, en el teatro de la plaza, una que se llama R5.-- Dije sin ganas de volver a repetirlo.
--Pregúntale a tu mamá.
¿Tanto escándalo para eso?
--Mamá... ¿puedo ir a...?
--Sí, anda...
--¿Estas bien?
--¿Qué? ¿a dónde?
--No me escuchaste, a un concierto...
--¿De chicos sin remera cantando en boxers? ya fuiste a uno y yo estaba ahí.
--NO.-- Recordaba ese día como el momento de más vergüenza de mi vida...
--Después vemos.
--Es mañana.
--Pregúntale a tu papá.
--Ya le pregunté. Dijo que sí.
Me levanté, me cambié, desayuné y salí a la casa de Julieta.
--No puedo creer que haya llegado el día...
--¿Tan emocionada estas?
--Es poco... ¿estoy bien? ¿soy linda? ¿se van a enamorar de mí? ¿cuando crees que sea la boda? ¿que nombre le pongo a mi hijo si es nene? ¿y si es nena?
--Shhh, cállate.
--¿Salimos ya?
--Faltan tres horas...
--No importa, vamos.
Fuimos al hotel, estaba más lleno de chicas esta vez, bastante.
Nos quedamos ahí dos horas, fueron eternas, no sé cómo aguanté.
Entonces ahí llegó el momento dónde teníamos que ir al teatro para esperar a que empiece el concierto. A Julieta no la paraba nadie.
Estaba cansada de estar ahí adentro cuando salí afuera.
Tenía la vista a lo bajo cuando escuché un "hola" extranjero, era familiar.
--¡Hola! ¿no deberías estar ahí adentro? me ruboricé.
--Sí, pero todavía no empieza.-- Dijo Rocky con una hermosa sonrisa en sus labios.
--Genial ¿cómo estas? ¿tus hermanos?
--Bien. Y no todos somos hermanos... Riker, Ross y Rydel sí pero Ellington es un amigo de la banda, es el baterista. Rydel toca el teclado, Riker el bajo, Ross la guitarra y yo... también.-- Sonrió otra vez. Era perfecto.
--No lo sabía, no soy de... esta fan... banda.
--¿Fan de esta banda? R5Family.
Estaba cayéndome mal por el hecho de que me corregía todo el tiempo, no sabía nada sobre ellos. Esa era una de las razones por las que no quería ir.
--Me tengo que ir, se hace tarde.
--Bueno, nos vemos. -- dije cortante y creo que lo notó.
Estaba a punto de entrar cuando sentí que alguien estaba atrás mío.
--Hola, soy Riker.
lunes, 9 de septiembre de 2013
Capítulo 4.
La cabeza me golpeo muy fuerte al caer.
--Oh ¡disculpa!-- Era el mismo chico rubio con el que me había confundido con Michael. Me ayudó a levantarme y yo solo tome mi cabeza con las manos. Dolía demasiado.
--¿Estas bien?-- preguntó.
Lo miré y le sonreí. Otra vez esos ojos, eran lo más hermoso que podría haber visto.
--¿Te sientes bien?-- preguntó otra vez.
--Sí, me siento bien. Fue mi culpa por apoyarme sobre la puerta, lo siento.
Pareció no entenderme, pero esbozó una bonita sonrisa.
--Lo siento, no hablo muy bien el francés. Soy de Estados Unidos.
Reí.
--Disculpa.-- Hablé en inglés esta vez. Era muy buena en eso. --¿Cómo te llamas?
--Ross Lynch. -- Dijo con orgullo. --No sé si conoces la banda R5, son integrante de ella.
--La conozco, esa fanática que te abrazo con locura allá dentro...-- dije señalando la puerta del boliche-- es mi amiga.
--Oh, ¿tu amiga? no lo sabía.
Reímos.
--¿Cómo es tu nombre?
--Me llamo Faith soy de aquí, antes vivía en Argentina pero eso fue hace tiempo ya.
--Linda historia. R5 esta haciendo un tour aquí en Europa, luego iremos a Latino América y comenzaremos por Argentina. Oí que tenemos muchas fans allí, al igual que otros países...
--Wow, eso es genial.
--Si quieres, puedes conservar esto. Y saluda a tu amiga de mi parte, debo irme. -- Salió corriendo hacia el auto y me saludó con la mano. Miré los papeles que me había dado... eran 2 entradas.
Entre al boliche otra vez, los otros chicos de la banda ya no estaban. Mire mi reloj y eran las 4 am. Tenía ganas de irme, estaba muy cansada.
--Julieta, tengo una sorpresa para vos.
--¿Qué mas? este fue el mejor día de mi vida.
--Entradas... R5.
Corrió a abrazarme, comenzó a llorar otra vez. No podía creer que amaba tanto a esa banda y yo era la última en enterarme.
Llegué a mi casa agotada. 5 am. Me tiré a mi cama a dormir.
Alguien se acostó a mi lado, comenzaba a besarme por todas partes, abrí los ojos y era él... Ross.
Me miró a los ojos y unimos nuestros labios en un profundo beso, fue mágico.
Colocó sus manos sobre su cintura, se apegó a ella besando su cuello y susurrándole un dulce "te amo"
Se mojó los labios.
Siguió besándola mientras se atrevió a sacarle su remera atrevidamente.
Despertó.
<Habrá sido un sueño.> pensó. Pero... ¿porqué con él?
No le atraían los rubios, y si le gustaba alguien de esa banda era Rocky, sentía que era su estilo, pero era imposible. Sólo era un chico famoso, jamás se fijaría en alguien como ella.
Sonó mi celular y lo tomé.
--¿Hola?
--No pude dejar de pensar en ti, espero verte el sábado.
Colgó.
¿Quien era? ¿que quiso decir con "verte el sábado"? me asusté.
--Hola, belleza. --Me saludó Anabella.
--Hola.-- quedé helada.
--¿Que te pasa ahora? un día bien, otro día rara...
--Nada, em, no, nada.
--Bueno- frunció el ceño.
--Ayer me crucé con esa banda que esta en el hotel de en frente. Uno de los miembros me regaló dos entradas.
--Aw, ¿y querés ir conmigo?
--No, voy con Julieta.
--Ilusioname.
--No sos fan.
--Vos tampoco.
--Me gusta el castaño de pelo largo, el otro castaño también, los dos.
--Hay dos rubios y una chica también, es muy linda. Todos son lindos.
--Habla la bixesual.
--Shh, callate. Estas celosa de que voy con mi amiga y vos no vas.
--¿Sabes que no? ¿y? ¿como la pasaste anoche?
--Bien, pasó rápido.
--Si hiciste ESO te cuidaste ¿no?
--Sos un asco.-- dije resaltando la palabra "asco"
Desayuné. No estaba de humor. Me dolía mucho la panza.
Y pensar que faltaba un día para el concierto, estaba emocionada, aunque no era fan de esa banda pero quería volver a ver a Rocky. Ross también me había caído bien, salvo que gracias a él tenía un moretón en el codo.
Caminé hasta el hotel, no había chicas, cosa rara.
Seguí caminando y me crucé con Sofia.
--Hey ¿que haces?
--Tengo que contárselo a alguien.-- Me agarró del brazo y rápidamente corrimos hacia un bar.
--¿Que? ¿que pasa?
--Faith -- Respiró con dificultad. --Estoy embarazada.
--¿QUE? ¿que decís?
--Es enserio.-- Se quebró y comenzó a llorar.
--Pero... ¿de quien?
--Un chico... se llama, Michael.
--Oh ¡disculpa!-- Era el mismo chico rubio con el que me había confundido con Michael. Me ayudó a levantarme y yo solo tome mi cabeza con las manos. Dolía demasiado.
--¿Estas bien?-- preguntó.
Lo miré y le sonreí. Otra vez esos ojos, eran lo más hermoso que podría haber visto.
--¿Te sientes bien?-- preguntó otra vez.
--Sí, me siento bien. Fue mi culpa por apoyarme sobre la puerta, lo siento.
Pareció no entenderme, pero esbozó una bonita sonrisa.
--Lo siento, no hablo muy bien el francés. Soy de Estados Unidos.
Reí.
--Disculpa.-- Hablé en inglés esta vez. Era muy buena en eso. --¿Cómo te llamas?
--Ross Lynch. -- Dijo con orgullo. --No sé si conoces la banda R5, son integrante de ella.
--La conozco, esa fanática que te abrazo con locura allá dentro...-- dije señalando la puerta del boliche-- es mi amiga.
--Oh, ¿tu amiga? no lo sabía.
Reímos.
--¿Cómo es tu nombre?
--Me llamo Faith soy de aquí, antes vivía en Argentina pero eso fue hace tiempo ya.
--Linda historia. R5 esta haciendo un tour aquí en Europa, luego iremos a Latino América y comenzaremos por Argentina. Oí que tenemos muchas fans allí, al igual que otros países...
--Wow, eso es genial.
--Si quieres, puedes conservar esto. Y saluda a tu amiga de mi parte, debo irme. -- Salió corriendo hacia el auto y me saludó con la mano. Miré los papeles que me había dado... eran 2 entradas.
Entre al boliche otra vez, los otros chicos de la banda ya no estaban. Mire mi reloj y eran las 4 am. Tenía ganas de irme, estaba muy cansada.
--Julieta, tengo una sorpresa para vos.
--¿Qué mas? este fue el mejor día de mi vida.
--Entradas... R5.
Corrió a abrazarme, comenzó a llorar otra vez. No podía creer que amaba tanto a esa banda y yo era la última en enterarme.
Llegué a mi casa agotada. 5 am. Me tiré a mi cama a dormir.
Alguien se acostó a mi lado, comenzaba a besarme por todas partes, abrí los ojos y era él... Ross.
Me miró a los ojos y unimos nuestros labios en un profundo beso, fue mágico.
Colocó sus manos sobre su cintura, se apegó a ella besando su cuello y susurrándole un dulce "te amo"
Se mojó los labios.
Siguió besándola mientras se atrevió a sacarle su remera atrevidamente.
Despertó.
<Habrá sido un sueño.> pensó. Pero... ¿porqué con él?
No le atraían los rubios, y si le gustaba alguien de esa banda era Rocky, sentía que era su estilo, pero era imposible. Sólo era un chico famoso, jamás se fijaría en alguien como ella.
Sonó mi celular y lo tomé.
--¿Hola?
--No pude dejar de pensar en ti, espero verte el sábado.
Colgó.
¿Quien era? ¿que quiso decir con "verte el sábado"? me asusté.
--Hola, belleza. --Me saludó Anabella.
--Hola.-- quedé helada.
--¿Que te pasa ahora? un día bien, otro día rara...
--Nada, em, no, nada.
--Bueno- frunció el ceño.
--Ayer me crucé con esa banda que esta en el hotel de en frente. Uno de los miembros me regaló dos entradas.
--Aw, ¿y querés ir conmigo?
--No, voy con Julieta.
--Ilusioname.
--No sos fan.
--Vos tampoco.
--Me gusta el castaño de pelo largo, el otro castaño también, los dos.
--Hay dos rubios y una chica también, es muy linda. Todos son lindos.
--Habla la bixesual.
--Shh, callate. Estas celosa de que voy con mi amiga y vos no vas.
--¿Sabes que no? ¿y? ¿como la pasaste anoche?
--Bien, pasó rápido.
--Si hiciste ESO te cuidaste ¿no?
--Sos un asco.-- dije resaltando la palabra "asco"
Desayuné. No estaba de humor. Me dolía mucho la panza.
Y pensar que faltaba un día para el concierto, estaba emocionada, aunque no era fan de esa banda pero quería volver a ver a Rocky. Ross también me había caído bien, salvo que gracias a él tenía un moretón en el codo.
Caminé hasta el hotel, no había chicas, cosa rara.
Seguí caminando y me crucé con Sofia.
--Hey ¿que haces?
--Tengo que contárselo a alguien.-- Me agarró del brazo y rápidamente corrimos hacia un bar.
--¿Que? ¿que pasa?
--Faith -- Respiró con dificultad. --Estoy embarazada.
--¿QUE? ¿que decís?
--Es enserio.-- Se quebró y comenzó a llorar.
--Pero... ¿de quien?
--Un chico... se llama, Michael.
Capítulo 3.
--Un gusto.
Era el primer chico que me sonreía, me sentía feliz, era tan... raro.
--¿Qué querés tomar?
--Lo que vos tomes.
El bar man nos sirvió una piña colada. Esa bebida era lo más rico y adictivo que jamás había probado. Creo que habré tomado 5 vasos, sin exagerar.
--Ya vengo.-- Me dijo Michael, que lindo era... fangirleé en mi mente.
Me levanté y fuí directo a la pista de baile cuando algo me hizo enojar, y mucho.
Un chico mucho más mayor que yo me toco el trasero.
--¿Qué te pasa? sos un desubicado.
--No lo soy, muñeca. -- Me agarro de la cintura.
Quise zafarme pero era inútil.
--No me digas así si no querés salir lastimado.
Escuché risas, eso por ahí había sonado algo ridículo, es verdad. Los demás sólo miraban y algunos estaban borrachos, así que no se enteraban de lo que sucedía.
Me quiso seguir tocando, besar mi cuello, había tomado demasiado, en realidad, ambos. Llegué hasta sentirlo placentero. Estaba loca.
De repente, cuatro chicos entraron por la puerta.
Uno de ellos, lo reconocí... era de cabello castaño y lo tenía un poco largo.
Era un integrante de R5. Busqué a Julieta con la mirada pero al parecer estaba besándose con un chico.
--Déjala. -- Dijo el mismo en nuestro idioma.
No podía creer que se había dado cuenta de que me estaba maltratando.
El borracho me soltó, pero quiso pegarle. De inmediato se aproximaron tres muchachos más y formaron un círculo con él en el medio.
Este salió corriendo y salió por la puerta.
--Gracias. -- les dije.
No sabía si me entendían pero quizá valía la pena intentarlo.
--No es nada, beauté.
Esa palabra me trajo un deja vú y sólo reí.
Nos mirábamos muy de cerca, tenía que admitir que quizá esa banda no era lo que pensaba y que sentía una atracción hacia ese chico, o sólo... había tomado de más.
--¿Cómo te llamas? pregunté intrigada.
--Rocky... Rocky Lynch.
--Lindo nombre.-- Miré sus labios, eran...
--¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH! -- gritó Julieta.
En ese momento, todos los chicos y chicas la miraron. Ella ni siquiera se ruborizó.
--¡CHICOS! DIOS, LOS AMO, LOS ADORO CON TODA MI VIDA.
Ellos sonrieron y la saludaron con un abrazo. Parecía que esos abrazos eran eternos.
Salí.
Estaba feliz por Julieta, pero tenía que admitir que me había dejado sorda con sus gritos. De repente recordé... el chico rubio con el que me había cruzado ¡Michael!
Corrí hacia el boliche pero al parecer ya se había ido, no estaba en ninguna parte, pero...
Ví una cabellera rubia ¡ERA ÉL!
Le toqué la espalda, wow, al parecer había hecho mucho ejercicio.
--Disculpa que me fuí, pensaba que el que se había ido eras vos.-- dije.
Se dio vuelta pero ese rubio no era Michael.
--¿Disculpa?
Lo miré directamente a los ojos.
Oscuros.
Profundos.
Casi negros.
Me inundé en su mirada y me ruboricé.
--Perdón.
Salí corriendo hacia afuera, no sabía si reírme o... ¿reírme?
El alcohol me había llegado hasta arriba, estaba muy mal.
Comencé a reírme más y las personas que pasaban me miraban extraño, yo solo les sonreía.
Jamás me había sentido con más vida, era como si al mirar sus ojos me renové. Eran perfectos.
Estaba apoyada sobre la puerta y alguien la empujó.
Caí al suelo.
Era el primer chico que me sonreía, me sentía feliz, era tan... raro.
--¿Qué querés tomar?
--Lo que vos tomes.
El bar man nos sirvió una piña colada. Esa bebida era lo más rico y adictivo que jamás había probado. Creo que habré tomado 5 vasos, sin exagerar.
--Ya vengo.-- Me dijo Michael, que lindo era... fangirleé en mi mente.
Me levanté y fuí directo a la pista de baile cuando algo me hizo enojar, y mucho.
Un chico mucho más mayor que yo me toco el trasero.
--¿Qué te pasa? sos un desubicado.
--No lo soy, muñeca. -- Me agarro de la cintura.
Quise zafarme pero era inútil.
--No me digas así si no querés salir lastimado.
Escuché risas, eso por ahí había sonado algo ridículo, es verdad. Los demás sólo miraban y algunos estaban borrachos, así que no se enteraban de lo que sucedía.
Me quiso seguir tocando, besar mi cuello, había tomado demasiado, en realidad, ambos. Llegué hasta sentirlo placentero. Estaba loca.
De repente, cuatro chicos entraron por la puerta.
Uno de ellos, lo reconocí... era de cabello castaño y lo tenía un poco largo.
Era un integrante de R5. Busqué a Julieta con la mirada pero al parecer estaba besándose con un chico.
--Déjala. -- Dijo el mismo en nuestro idioma.
No podía creer que se había dado cuenta de que me estaba maltratando.
El borracho me soltó, pero quiso pegarle. De inmediato se aproximaron tres muchachos más y formaron un círculo con él en el medio.
Este salió corriendo y salió por la puerta.
--Gracias. -- les dije.
No sabía si me entendían pero quizá valía la pena intentarlo.
--No es nada, beauté.
Esa palabra me trajo un deja vú y sólo reí.
Nos mirábamos muy de cerca, tenía que admitir que quizá esa banda no era lo que pensaba y que sentía una atracción hacia ese chico, o sólo... había tomado de más.
--¿Cómo te llamas? pregunté intrigada.
--Rocky... Rocky Lynch.
--Lindo nombre.-- Miré sus labios, eran...
--¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH! -- gritó Julieta.
En ese momento, todos los chicos y chicas la miraron. Ella ni siquiera se ruborizó.
--¡CHICOS! DIOS, LOS AMO, LOS ADORO CON TODA MI VIDA.
Ellos sonrieron y la saludaron con un abrazo. Parecía que esos abrazos eran eternos.
Salí.
Estaba feliz por Julieta, pero tenía que admitir que me había dejado sorda con sus gritos. De repente recordé... el chico rubio con el que me había cruzado ¡Michael!
Corrí hacia el boliche pero al parecer ya se había ido, no estaba en ninguna parte, pero...
Ví una cabellera rubia ¡ERA ÉL!
Le toqué la espalda, wow, al parecer había hecho mucho ejercicio.
--Disculpa que me fuí, pensaba que el que se había ido eras vos.-- dije.
Se dio vuelta pero ese rubio no era Michael.
--¿Disculpa?
Lo miré directamente a los ojos.
Oscuros.
Profundos.
Casi negros.
Me inundé en su mirada y me ruboricé.
--Perdón.
Salí corriendo hacia afuera, no sabía si reírme o... ¿reírme?
El alcohol me había llegado hasta arriba, estaba muy mal.
Comencé a reírme más y las personas que pasaban me miraban extraño, yo solo les sonreía.
Jamás me había sentido con más vida, era como si al mirar sus ojos me renové. Eran perfectos.
Estaba apoyada sobre la puerta y alguien la empujó.
Caí al suelo.
Capítulo 2.
¿Porqué todo lo malo me pasa a mí? le susurré a la oscuridad.
Había olvidado mi celular en mi casa, lo dejaba cuando salía a caminar, por todo lo malo que solía pasar, pero yo era tan idiota que no le hacía caso a mis padres sobre los consejos que me daban sobre la inseguridad. De todos modos, ya me lo habrían sacado.
--Dejá de llorar.
Levanté la vista, esa voz me parecía conocida...
--¡JULIETA! dios, las odio.
Miré y estaban las tres, riéndose de mí y mi inocencia, me habían jugado una broma.
--¿Y? ¿te dejaron?
--Ahora no voy a ninguna parte con ustedes, me asusté enserio.
--Ya nos dimos cuenta. Dijo mi mejor amiga. No puedo creer que ella también estaba involucrada en eso, me hicieron sufrir. Encima todo su plan les salió bien.
--¿De donde sacaron la camioneta?
--Es de mi tío, contéstanos ¿te dejaron?
--Sí, me dejaron ¿a que hora vamos?
Julieta arrancó y Sofia se sentó al lado de ella.
--¿Ya? ¿tan rápido?
--Son las siete de la tarde, querida.
--Pero, no le avise a nadie, dejé mi celular...
--Mandales un mensaje con el mío.
--No, me van a matar.
--Ay, no molestes, Faith, tenés que ser rebelde al menos una vez en la vida.
--No después del susto que me pegaron, chicas.
Se siguieron riendo, de mí, cómo las odiaba en ese momento.
Llegamos a la casa de Julieta y miramos vídeos en youtube.
Rompí el silencio.
--¡Adivinen que!
--¿tenés novio? dijo una.
--No, tonta. Vinieron otros famosos al hotel... R... R5.
--¿R5555555555555555555555555?-- gritó Julieta.
--¿Los conocés? reí.
--¿Conocerlos? más que conocerlos los ama. --Dijo Sofia.
--VAMOS, POR FAVOR, YA. -- Julieta parecía estar muriéndose, rápida y dolorosamente.
--Cálmate.
--¿Qué pasaría si viene Linkin' Park? ¿eh? yo te acompañaría.
Me reí de ella y subimos a la camioneta otra vez.
Los gritos estaban mucho más evolucionados esta vez. Julieta bajó de la camioneta corriendo y comenzó a llorar, de la nada.
Era de noche y no se veía nada más que las luces del hotel y de la calle.
--Chicas, vamos a llegar tarde.
--¿Tarde? los boliches están abiertos hasta las 6 am, no es una fiesta.
--Pero... -- quería ir, prefería estar en un boliche que estar en un lugar lleno de chicas locas gritando siempre lo mismo: "¡R5, R5, R5, R5!"
Era un descontrol.
--Me parece que lo del boliche se cancela. --musitó Sofia.
--No lo pienses, arreglamos esto toda la semana -- dijo Lucia.
--¿Y no se entero? digo... es su banda "favorita" y ella no sabía que venían.
--Le sacaron la computadora y no entro a Twitter hace... ¿2 semanas?
--Es lo mismo...
--No, pueden avisar que vienen en una semana y las entradas salen al otro día.
--No importa.
--Ay ¡deja de contradecirme!
Sonreí, me gustaba hacerle eso.
--Juli, vamos, nos tenemos que ir.
--No, ¡NO! espero esto hace mucho, por favor, déjame.
--No van a salir, linda. Es de noche ya.
Tardé minutos en convencerla hasta que pude... pudimos.
Entramos al boliche, estaba bastante lleno, no como otras veces. Era mi cuarta vez, no era fanática.
Las luces me cegaban, no sé que me pasaba con la vista últimamente, todo me molestaba.
--¿Querés tomar algo? preguntó una voz.
Giré y lo ví... un chico muy lindo, pelo rubio y ojos marrones, alto y una bella sonrisa.
--Como quieras. Le sonreí.
Me devolvió la sonrisa.
--¿Cómo te llamas?
--Faith ¿tú?
--Michael.
Había olvidado mi celular en mi casa, lo dejaba cuando salía a caminar, por todo lo malo que solía pasar, pero yo era tan idiota que no le hacía caso a mis padres sobre los consejos que me daban sobre la inseguridad. De todos modos, ya me lo habrían sacado.
--Dejá de llorar.
Levanté la vista, esa voz me parecía conocida...
--¡JULIETA! dios, las odio.
Miré y estaban las tres, riéndose de mí y mi inocencia, me habían jugado una broma.
--¿Y? ¿te dejaron?
--Ahora no voy a ninguna parte con ustedes, me asusté enserio.
--Ya nos dimos cuenta. Dijo mi mejor amiga. No puedo creer que ella también estaba involucrada en eso, me hicieron sufrir. Encima todo su plan les salió bien.
--¿De donde sacaron la camioneta?
--Es de mi tío, contéstanos ¿te dejaron?
--Sí, me dejaron ¿a que hora vamos?
Julieta arrancó y Sofia se sentó al lado de ella.
--¿Ya? ¿tan rápido?
--Son las siete de la tarde, querida.
--Pero, no le avise a nadie, dejé mi celular...
--Mandales un mensaje con el mío.
--No, me van a matar.
--Ay, no molestes, Faith, tenés que ser rebelde al menos una vez en la vida.
--No después del susto que me pegaron, chicas.
Se siguieron riendo, de mí, cómo las odiaba en ese momento.
Llegamos a la casa de Julieta y miramos vídeos en youtube.
Rompí el silencio.
--¡Adivinen que!
--¿tenés novio? dijo una.
--No, tonta. Vinieron otros famosos al hotel... R... R5.
--¿R5555555555555555555555555?-- gritó Julieta.
--¿Los conocés? reí.
--¿Conocerlos? más que conocerlos los ama. --Dijo Sofia.
--VAMOS, POR FAVOR, YA. -- Julieta parecía estar muriéndose, rápida y dolorosamente.
--Cálmate.
--¿Qué pasaría si viene Linkin' Park? ¿eh? yo te acompañaría.
Me reí de ella y subimos a la camioneta otra vez.
Los gritos estaban mucho más evolucionados esta vez. Julieta bajó de la camioneta corriendo y comenzó a llorar, de la nada.
Era de noche y no se veía nada más que las luces del hotel y de la calle.
--Chicas, vamos a llegar tarde.
--¿Tarde? los boliches están abiertos hasta las 6 am, no es una fiesta.
--Pero... -- quería ir, prefería estar en un boliche que estar en un lugar lleno de chicas locas gritando siempre lo mismo: "¡R5, R5, R5, R5!"
Era un descontrol.
--Me parece que lo del boliche se cancela. --musitó Sofia.
--No lo pienses, arreglamos esto toda la semana -- dijo Lucia.
--¿Y no se entero? digo... es su banda "favorita" y ella no sabía que venían.
--Le sacaron la computadora y no entro a Twitter hace... ¿2 semanas?
--Es lo mismo...
--No, pueden avisar que vienen en una semana y las entradas salen al otro día.
--No importa.
--Ay ¡deja de contradecirme!
Sonreí, me gustaba hacerle eso.
--Juli, vamos, nos tenemos que ir.
--No, ¡NO! espero esto hace mucho, por favor, déjame.
--No van a salir, linda. Es de noche ya.
Tardé minutos en convencerla hasta que pude... pudimos.
Entramos al boliche, estaba bastante lleno, no como otras veces. Era mi cuarta vez, no era fanática.
Las luces me cegaban, no sé que me pasaba con la vista últimamente, todo me molestaba.
--¿Querés tomar algo? preguntó una voz.
Giré y lo ví... un chico muy lindo, pelo rubio y ojos marrones, alto y una bella sonrisa.
--Como quieras. Le sonreí.
Me devolvió la sonrisa.
--¿Cómo te llamas?
--Faith ¿tú?
--Michael.
Capítulo 1.
<Dolor de cabeza.> pensé.
Traté de abrir los ojos y ubicarme en el espacio pero no, no podía abrirlos, por lo tanto, no podía ver.
Me sentía en la nada, es decir, no sabía donde estaba ni veía a quienes estaban a mi lado. Escuchaba murmullos, risas de niñas y niños, y lo que más me llamo la atención... ruido de viento.
--Faith... ¡despertá! estamos llegando.
Abrí los ojos con dificultad, y la ví... más tierna que nunca y con sus ojos celestes que resaltaban de su rostro... Anabella.
--¿Dónde mie... rayos estamos, Ana?-- quería decir esa palabra pero a la vez no quería sonar grosera.
--En el avión, ¿en qué mundo estás?
--Te juro que no podía abrir los ojos, los sentía... los párpados, los sentía pesados.
--Unas veces me pasó, es natural. Te pasa por estar hasta tarde en la computadora.
--Anoche me acosté tarde ¿y que hacemos acá?
--La tía esta peor, teníamos que venir enseguida, nena.
--¿Enserio? ¡no te puedo creer! ¿dónde están los demás?
--En primera clase ¿lo podes creer? consiguieron de suerte, yo casi pero tenía que quedarme con vos, si hubieses estado despierta por ahí lográbamos entrar.
Dejé escapar una risita y una pareja de ancianos me miró.
Bajamos rápido, no podía creer que mi tía estaba grave otra vez. Cuando cerraba los ojos pensando su nombre, recordaba cada momento que vivimos juntas, es... como mi mejor amiga.
Flashback.
--Corre, _______(tn) ¡vamos! sino vamos a llegar tarde y no vamos a alcanzar a las gaviotas.
--Espérame, ya voy, amo recolectar los caracoles de playa.
--Vení, querida, sino no llegamos más.
Me agarró de la mano y le pegué patadas en la espalda, con dulzura, como solía hacerlo de niña.
Fin flashback.
No podía dejar de llorar desde que habíamos llegado a la casa nuevamente. Me senté en mi cama, miraba las fotos y me hacía peor.
No quería hablar con nadie, era ese típico momento dónde quería estar sola y que nadie me moleste. Prendí mi computadora, no estaba ninguna de mis amigas conectada, era mejor.
Comencé a escuchar música, en ese momento amaba escuchar a Linkin' Park. Sus canciones me llenaban de energía y un poco de tristeza, pero de un lado bueno, de otra forma, ya no sabía que hacer.
Abrí uno de mis libros preferidos, lo estaba a punto de terminar... ¿porqué todo llega a su fin? me gustaría que todo durara para siempre, que nunca terminara, pero es imposible.
"Detrás de la muralla, se situaba Rose esperando a Kevin, pero nunca llegó.
Se sentó en un banco en el parque, pestaneando para no dejar escapar las lágrimas. Era la segunda vez que lo esperaba inútilmente..."
--¡¡¡¡¡¡¡FAITH!!!!!!!!!
Me sobresalté. ¿Quien era capaz de molestarme en mi peor momento? era un momento de luto, no quería que nadie me hable, mire o viva en el mismo planeta que yo.
--¿Qué pasa?
--Vení, RÁPIDO.
--No puedo, déjame en paz.
--Es enserio, vení, te prometo que no te vas a arrepentir...
Cerré el libro con bronca y sin darme cuenta lo dejé caer al suelo. Abrí la puerta y ahí estaba... Anabella, molesta como siempre.
--¿Me podés decir que es TAN urgente como para molestarme? ¿que te dije? ¿eh?
--No estés tan mala onda, querida. Mira, por la ventana ¡ya!
Me acerqué a la ventana frunciendo el ceño y ví a un montón de chicas de mi edad que gritaban enloquecidas mirando al hotel de enfrente.
--Y por eso no me gusta vivir en frente de un hotel, enserio ¿quien vino ahora?
--Una banda, ¿viste al de pelo castaño ese? dios, ¡El pelo...!
Solté una carcajada.
--¿Podés dejar de ser tan maleducada al menos una vez en la vida?
--Dije una cosa buena, sobre el pelo de ese chico, todo te molesta.
--¿Algún problema? cállate, haceme el favor.
Miré una vez más pero al parecer ya habían entrado. No me había parecido la gran cosa, después de todo, era una banda. Nada cambiaba a mis adorados Linkin' Park, jamás.
(...)
--Ma, ¿estas bien?
--Sí, linda ¿querés comer algo?
--No, gracias. Escuchame, ¿puedo salir al boliche con las chicas esta noche?
--¿Otra vez? saliste la semana pasada.
Reí. Enserio no me gustaba ese lugar, pero tampoco me gustaba que ellas salgan sin mí, o yo sin ellas.
--Sí, ma, pero... ya sabes como son.-- Hice un gesto de burla.
--Bueno, pero no vuelvas tarde. Que tengas casi 17 años no te convierte en adulta.
Salí a la calle riendo, y no sabía porqué. No había nadie en mi casa, mi papá estaba trabajando, mi mamá se había ido con Anabella a la biblioteca y mi hermano con los amigos, como siempre.
Las chicas seguían ahí, viendo por la ventana, esperando que los chicos las saluden o les tiren besos.
<Dios.> pensé. ¿Pueden dejar de vivir en una burbuja? o al menos, dejar de pensar que uno de ellos se va a casar con ustedes o algo por el estilo...
--¿Quienes son? le pregunté a una.
--R5. La chica me contestó de mala gana, seguro se había enojado de lo ignorante que era.
¿R5? nunca los había escuchado, ni pensaba hacerlo así que seguí caminando. Últimamente sentía al mundo ignorándome, o creyendo que a todos les caía mal, seguramente.
Cada vez que veía la torre Eiffel, recordaba lo feliz que había sido, pero ahora... no podía decir lo mismo.
Caminé con mi vista a lo bajo, no me gustaba mirar a las personas. Me choqué con alguien. Levanté la vista con desprecio y todo el odio del mundo, sí, era la persona más mala onda de todas, lo admito.
--¿Podes mirar por donde caminás?
--Sorry. Me contestó en inglés y salió corriendo, al parecer estaba con un abrigo muy grande, como si tratara de que no lo/la conocieran.
Estaba aburrida así que seguí sus pasos, caminé rápido como lo hacía ese intruso...
Crucé por el café "doux" y reí al ver un cachorro blanco tratando de zafarse de una cadena atada a un árbol.
El intruso entro a un callejón, creo que hubiese sido mejor dejar de seguirlo en ese entonces. Pero ya era tarde cuando me dí cuenta.
--Hubiese sido mejor que me dejaras de seguir, beauté. Ahora es mi turno de hacer un juego.
Me agarró a lo bruto del brazo y me metió en una camioneta, quise gritar pero era el peor lugar para hacerlo. Estaba atrapada. ¿Quién sabe a dónde este me llevaría? ¿Volvería a ver a mi familia? ¿A mis amigas? tantas dudas y preguntas. No sabía que era más triste, si mi problema... o las lágrimas que se deslizaban sobre mi rostro.
¡Hola!
Hola, mi nombre es Faith y tengo 16 años, mi vida siempre ha sido un poco complicada, pero pude superarlo ¿porqué?
Hace tiempo conocí a un chico que pudo cambiar mi vida para siempre, su nombre es... Ross Lynch.
Hace tiempo conocí a un chico que pudo cambiar mi vida para siempre, su nombre es... Ross Lynch.
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