martes, 19 de noviembre de 2013

Capítulo 26: Felicidad.

- (...) - no me animaba a decir una sola palabra.

¿Estaba eso ocurriendo? ¿era real?

Sólo escuchaba esas palabras en mi mente, luego todo era inaudible.

- ¿Faith? - preguntó de repente.

Levanté mi cabeza y en sus ojos se reflejó una pequeña esperanza de que mi respuesta fuese positiva.

Eso hice.

- Sí. - dije cortante pero a la vez fue suficiente para él.

Lo abracé y por única vez sentí que era realmente feliz y algunos de mis problemas se habían resuelto mágicamente.

Sentía alegría.

El sol fue desapareciendo y ambos nos hundimos en la fría y oscura sombra de la Acacia.



Había abandonado mi casa otra vez, pero no estaba en la casa de los Lynch.

- ¿Mamá? - pregunté.

Al parecer no había nadie en la casa. Caminé hacia el jardín, y al abrir la puerta la brisa veraniega hizo bailar mi pelo a un ritmo lento y a su vez, acelerado.

Mi piel había estado bronceada durante las primeras semanas pero poco a poco se aclaraba y volvía mi tes normal.

Aquella parecía ser una de las épocas más frías en Miami, durante la pequeña etapa por la cual había vivido ahí; todo era sol, calor, arena y más calor.

En Miami siempre se era feliz, desde el comienzo.

Pero yo apenas comenzaba a percibir esa felicidad, especialmente cuando lo tenía cerca a él.

¿Había cambiado todo?

No sabía dónde estaban mis padres pero mi vista se encontró con una nota en la heladera.

"Tengo que volver a Argentina, Faith. Perdón por no despedirme.

                                                          Anabell."

Mi hermana ya se había ido, y no podía haberme despedido de ella tras haber recibido la felicidad de tener un sobrino/a.

Recordé que esa tarde tenía clases de teatro, era lo que más me gustaba hacer.

Hasta ese momento, era lo que me relajaba, aunque sólo había ido a una clase.



Me había vestido y ya había desayunado, durante esos días no tenía hambre.

De repente sonó el timbre y supuse saber quien era.

Ross.

- ¿Estas lista?

- Por supuesto. - sonreí nerviosa.

Cerré la puerta luego de haber dejado una nota sobre la mesa.

Ross me tomó del brazo y caminamos hacia la playa.

Mi felicidad seguía vigente.



Holaaaaaaaaa! perdón por la tardanza, y por lo corto de este capítulo; prometo que habrá másssssssssssssss s s s s s s.

Tengan en cuenta lo que les conté porque es complicado escribir mientras tengo tantas pruebas, etecé, etecé.

Otra cosa, ¿les gusta mi novela? diganlo con sinceridad, siempre me gusta saber eso (?)

Muchas gracias, gurls... no sé como decirles ¿gurls?

-L.



4 comentarios:

  1. A mi me encanta tu novela debes seguirla eres una de las mejores escritoras, :D amo tu novela reiina seguii asi...

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. I love it ;)
    Si puedes lee mi nove porfiiii :B

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  4. A mi me encanta!! Síguela cuando puedas!

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