Mis pasos emitían un sonido poco audible, casi silencioso.
La calle estaba desierta y la noche parecía eterna; había sido la peor víspera de año nuevo que había tenido en esos 21 años. Cuando se trataba de diciembre todo iba de mal en peor.
Todavía se notaban los fuegos artificiales en el cielo, pero las nubes trataban de ocultarlos, podía imaginar a toda la gente festejando el comienzo de un nuevo año.
Pero para mí era sólo un nuevo año de sufrimiento y más dolor, nada nuevo.
Levanté mi vista del suelo y observé hacia la otra esquina ¿podía ser cierto?
- ¡Hola, Mathew!
- Hola, Faith - cruzó la calle y me saludó con un abrazo.
- ¿Qué estas haciendo? - pregunté intrigada.
- Mejor dicho ¿qué estas haciendo? - me preguntó él. - Cambiando de tema, feliz año nuevo.
- No tengo a nadie con quien estar, Mathew... creo que esta vida ya no tiene sentido.
Recordé que hace un par de semanas mis padres me habían dejado absolutamente sola cuando ocurrió ese accidente, cuando ellos habían fallecido.
Mi hermana, con quien siempre fuí tan unida, había entrado en una gran depresión y fue a vivir a Australia, nunca me llamó después de eso. Literalmente no tenía a nadie.
Mis mejores amigos se habían ido de gira a Europa y probablemente ya no volvería a verlos.
- Creo que algunas cosas deberían cambiar. - dijo suspirando y mirándome atentamente.
- ¿Como qué?
Me guiñó el ojo como forma de respuesta y eso me indicó la respuesta.
—
Luego de brindar con mi familia, subí las escaleras con cansancio y me recosté en mi cama.
En pocos segundos, Stephan estaba a mi lado.
- Ross, tengo que decirte algo.
- ¿Qué cosa, Stephan? - dije besando su cuello.
- No se si decírtelo ahora o después del casamiento, cariño.
- Sólo dilo...
No era feliz junto a Stephan. Era estresante estar junto a ella todo el tiempo; me sentía ahogado, sentía que nuestro amor era falso y darle cariño era una obligación.
- Quiero un hijo, cariño.
Respiré profundamente luego de escuchar esas palabras; no era la primera vez que sucedía. Realmente Stephan estaba decidida con su opinión, pero yo no estaba de acuerdo, no con ella.
- Ya te lo dije, Stephan... no podemos por causa de la banda, me sacaría bastante tiempo.
- Estoy harta de esa banda, Ross. Todo el tiempo te vas de la casa y vuelves tarde.
- Si realmente me amas deberías aceptarlo.
- Lo acepto, hace meses que lo acepto, pero siento que no me aceptas a mi misma, cariño.
Quizás ella tenía razón. No la aceptaba por el simple hecho de que no me dejaba hacer lo que amaba, de que no permitía aceptar mis opiniones.
Era cierto de que a veces no aceptaba las suyas, pero porque era completamente estúpido.
No podía crear una nueva vida junto a ella porque no la amaba, ni nunca iba a hacerlo.
- De acuerdo, terminemos con esto. Cuando termine lo del casamiento, luego de unos años podremos reconsiderarlo, pero deberías respetar mi opinión ahora. - tragué saliva.
Stephan dejó escapar un par de lágrimas y se fue de la habitación.
Solía hacerme sufrir que una chica llore a causa mía, pero en ese momento no sentí nada...
—
Holooooooooooooooooooo ¡no dejo de escribirla! estuve más de 2 semanas estudiando y omfg, aprobé todo.
Sé que esto es bastante corto pero tengo que volver a adaptarme para escribir y seguirla adecuadamente. Decidí hacer bastantes cambios, seguramente lo notaron.
Espero que todas esten bien porque yo SI, ah.
PD: Las adoro, gracias por bancarme <3.
Estuvo muy bueno! Aunque fue medio confuso, quien es Mathew? No lo recuerdo. En fin, que bueno que te haya ido bien en todo lo que tenias que rendir! Suertee
ResponderEliminaren el avance de la novela se descubre... un beso!
EliminarAyer encontre esta nove y me encanto!!!!!!
ResponderEliminarSige asi!!!!!
muchas gracias! espero que sigas leyéndola :)
Eliminargracias lindas! muy pronto una maratón!! feliz año nuevo para todas <3
ResponderEliminar