domingo, 27 de octubre de 2013

Capítulo 16: Rarezas.

--Hola.-- dijo susurrando.

Lo abracé con todas mis fuerzas demostrándole todo el aprecio que le tuve en el tiempo que lo conocí hasta en ese momento, no podía creer que lo tenía en frente de mis ojos por tercera vez. Cada vez que nos separábamos hacía que lo amara más hasta poder decirle que él era absolutamente todo para mí y le daba una chispa de luz a mi vida, cada vez que lo tenía cerca. 
De repente se me ocurrió pensar qué hacía en mi casa en ese momento...

--¿Cómo sabías que estaba acá?
--Sabía que no ibas a ir al bar, y por otro lado, te busqué por todo Miami cuando me enteré de que te habías mudado, hasta que un día te vi entrando en esta casa. 
--Es extraño de tu parte pero, me alegra mucho que estés aquí, Ross.
--Pienso lo mismo.
Me abrazó nuevamente y en ese instante supe lo mucho que lo había extrañado.
--¿Qué hiciste durante este tiempo?
--Estoy terminando de estudiar en la universidad y... quiero empezar a hacer algo como teatro o algo así.
--Serías buena actriz.--dijo sonriendo.
--¿Lo crees? no estoy segura. 
--Estoy seguro. 
--Lo voy a pensar.
--¿Puedo preguntarte algo seriamente?
--Lo que quieras...

De repente, un vaso de vidrio cayó de la mesa. El sonido fue parecido al de una bola de cristal estallar contra una pared.
--¿Qué fue eso?-- preguntó Ross preocupado.
--Fue un vaso, seguramente estaba mal parado, no te preocupes.
--De acuerdo.
--¿Qué me querías preguntar?
--Era... lo olvidé.

Destrás de la puerta se escuchó llamar a Ross. 
--Deben ser mis hermanos, tengo que irme.
--¿Puedo saludarlos?
--Es que es urgente, te llamo después.
Me despidió con un beso en la mejilla, al rato desapareció por la puerta principal.

En una hora salí de mi casa, iba a inscribirme para el taller de teatro, tomaría eso enserio, quería tener otra especialidad además de mi futura carrera, pero al salir me crucé con Tom, y fue lo más extraño que me había pasado en todo el día.
--Hola.
--Hola.
--¿A dónde vas?
--¿Debería importarte?-- dije en seco.
--Claro que sí.
--¿Porqué?
--Porque me importa la vida de mis vecinos.
--En este caso, no es importante.
--¿Y esto sí? 
Al instante traspasó la reja negra de mi casa sin dejar rastro alguno de que alguna vez hubiese estado ahí.
--Tom es un fantasma.-- me dijo mi interior.

--¡ROSS!-- lo ví cruzando la calle con sus hermanos y corrí a abrazarlo, lo ocurrido realmente me había asustado.
--¿Qué pasó?
--Acabo de ver algo muy espantoso.
--¿Qué cosa?
--Mi vecino... desapareció.
--Pero ¿cómo?
Estaba shockeada por lo tanto no pude responder, solamente miraba el suelo.
Riker miraba extrañado y me preguntó si necesitaba ayuda, le mostré mi afecto con un abrazo ya que él me extendió los brazos, siempre había sido amable, le tenía mucho aprecio.
Ross me tomó del brazo y me dijo que quería caminar porque tenía que decirme algo.

--¿Qué ocurre?
--Necesito que empecemos de nuevo lo que dejamos la última vez que nos vimos.
--¿Qué cosa, Ross?
--Quiero estar contigo, y yo sé que tu también. Te amo.


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