Cuando ya había sacado los boletos, caminé mientras pensaba en lo negativo que podía ver en mi misma: era negativa, odiaba que me molestaran, odiaba que me trataran como alguien que no era, odiaba al mundo en ese instante. Jamás me había sentido tan mal como en ese momento, era algo que muchas veces me ocurrió, pero jamás pensé que iba a tomarlo enserio.
Esa era la razón por la que iba a mudarme, para olvidar quien era y comenzar una nueva vida, pretendiendo ser una persona nueva.
2 meses después
Aquí estoy... nuevo hogar, nueva vida.
Abrí la puerta y contemplé el lugar, las paredes eran beige, la escalera era de madera color marfil.
--Ya llegué, mamá.
--¿Cómo te encuentras?
--Estoy bien. Tengo que sacar algunas cosas de las cajas, te llamo luego ¿de acuerdo?
Corté la llamada al mismo tiempo que sonó el timbre.
--Hola.
--¿Hola?-- dije insegura. Era un joven de cabello negro y ojos color cielo.
--Soy Tom, tu vecino. Quería presentarme ya que nos veremos muy seguido a partir de ahora.
--Admiro tu gesto, gracias.
--¿Tu nombre?
--Soy...
Sonó mi teléfono, era un mensaje.
--Disculpa.-- le dije.
Lo leí en casi un segundo.
"Sé que estas en Miami ahora, no te olvidé, ¿tu si?"
Me pregunté quien era, no recordaba no haberle dicho a nadie sobre mi mudanza a Miami, creo que todos mis familiares y amigos sabían sobre eso, pero al parecer no.
--Debo irme, luego te volveré a visitar y seguiremos hablando.
--De acuerdo.-- asentí.
Cuando volví a entrar en la blancura y iluminación de mi casa recordé que no le había dicho mi nombre, cuando abrí la puerta, ya se había ido... o... desapareció por completo.
Salí a caminar a la playa, siempre me gustó caminar mientras pensaba o escuchaba música, era un buen método de relajación, y más en un nuevo ambiente, no en un tono urbano como lo había hecho antes, en mi antiguo hogar.
Cuando estaba por pisar el mar, me llamó la atención unos chicos rubios tomando sol, por cierto, dos eran de cabello castaño. Al pensarlo, me llamaron la atención ya que me hacían recordar a R5. Había compartido lindos momentos con esos muchachos, y con... Ross.
Al hundir mi mente en aquellos pensamientos, quise volver a uno de esos recuerdos, como la noche de la fiesta dónde mi lazo de amistad con Rydel fue más fuerte, o dónde reí con Riker, Ratliff y Rocky de sus tonterías. Pero lo que más me iluminó fue mi relación con Ross... jamás sería capaz de olvidarlo.
Volví a mi casa, dejé mi abrigo en el ropero y subí las escaleras, cuando sentí una presencia cruzar por mi habitación.
Pestañeé fuerte y entré, no había señales de que alguien hubiese pasado por ahí, de hecho, nadie vivía ahí más que yo, no era algo lógico.
Me recosté en mi cama sin cambiarme ni cepillarme los dientes, quería descansar.
Desayuné rápidamente cuando oí mi celular sonar. No dejaba de pensar en él, la noche anterior había derramado algunas lágrimas, solía... llorar en mi cama desde pequeña, para que nadie lograra escuchar mi llanto.
"¿Qué te parece si salimos esta tarde al bar "Louder"? No sabes quien soy ¿verdad? quiero que lo tomes por sorpresa... te doy una pista, ¿qué otra persona alguna vez te llamó como yo lo hice? Te espero a las 5 de la tarde ahí mismo, no faltes, B."
No pensaba salir, era un anónimo, o... una ¿B? ¿quién era B? un momento, no, no conocía a nadie que comenzara con B. No iría, jamás.
--Hola.
Me dí vuelta rápido.
--¿Tom? ¿cómo entraste a mi casa?
--Por la ventana.
--No hay manera de que entres por la ventana, esta cerra....
Ví que la ventana estaba abierta, entré en pánico.
--¡Juro que dejé la ventana cerrada!
--No lo hiciste.
--¡Lo hice! ¿y cómo lo sabes? ¡no vives conmigo!
--Ojalá, es una bonita casa.
--Por favor retírate de aquí, quiero estar sola.
--Me gusta estar contigo.
--¡Vete o llamo a la policía!
--No a la agresión.
--¡Por favor, no hagas esto más difícil!
Me dí vuelta para fijarme la hora en el reloj del pasillo, al girar otra vez, Tom había desaparecido.
Comenzaba a asustarme, ese chico Tom no me caía en absoluto.
Principalmente porque desaparecía misteriosamente, como desaparece una hoja al llegar el otoño...
Cuando acomodaba las últimas cosas de la mudanza en mi habitación (cosméticos, las cortinas, etc.) sonó el timbre tres veces, como si aquellas tres veces hubiesen sido al mismo tiempo.
Al abrir la puerta, mi corazón se paralizó, era él ¡ERA ROSS!
Me encanta síguela porfavor!! ya leí los 15 capítulos y esta muy buena :D Buena escritora beso ;) atte: Erii
ResponderEliminar¡Me encantó lo que dijiste! gracias y gracias por todos tus comentarios, voy a tratar de seguirla cuando pueda, otro <3
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